El partido de hoy prometía. Los “eurotigres” con su plantel millonario (una de las nóminas más caras del continente) enfrentaba a un Toluca que echó la casa por la ventana contratando a cuatro grandes refuerzos. Un choque de equipos que piden ser reconocidos como grandes aunque no hayan llenado el ojo de la prensa: Toluca no tiene afición, Tigres no tiene los méritos.
Faltando diez minutos para las 12:00, el estadio ya presentaba más del 50% de su aforo. Afuera del estadio los clásicos puestos de tacos y playeras llenaban las calles de Aurelio Venegas y 23 de septiembre, ya no Morelos y Constituyentes, como en los viejos tiempos.
El duelo de aficiones se hizo presente desde los primeros minutos. La barra de Tigres -los “Libres y Lokos”-, acostumbrados a viajar en buen número hicieron sonar la tribuna de Sombra General con el grito de “Tigueres, Tigueres”, así, con una sílaba más. La Banda del Rojo, la Perra Brava y Los Hijos del Averno no callaron “¡Diablos, Diablos!”.
Durante el primer tiempo, los refuerzos desquitaron su salario. Jonatan Maidana y Felipe Pardo dieron muestras de buen futbol casi todo el primer… casi. Faltando dos minutos para el medio tiempo “el Joni” Maidana abanica el balón quedando justo a Luis Quiñones, ex jugador del Toluca, quien lo coloca en la esquinita de la portería, ahí donde no llega nadie. Gol de Tigres ¿o no? Los jugadores del Toluca piden que se revise la jugada, hay dudas de que haya entrado el balón. El árbitro pide a sus auxiliares en cabina que revisen la jugada. Se decide que las cosas se mantengan: gol de Tigres.
El principio del segundo tiempo fue para el Toluca, el ingreso de Emmanuel Guigliotti dio a los Diablos mayor profundidad, pero más improvisación que fútbol. Entró a la cancha el Camión del Tuca, toda la defensa regiomontana atrás de media cancha. A defender el marcador.
La tensión de una afición choricera, que siempre exige, se hacía notar se intensificaba cuando los jugadores de Tigres hacían tiempo, desde la portería con Nahuel hasta la delantera con Gignac. Daba la sensación de que Tigres jugaba con 30, un muro impenetrable.
Por segunda vez en el torneo Toluca pierde por un gol haciendo más. No salen las casas. Falta definición, falta comunicación, falta gol. Los Diablos irán al fin de México a visitar a los Xolos de Tijuana esperando sumar de tres.


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