¿Manos a la obra?

El planeta Tierra afronta una grave crisis que sólo sus habitantes pueden resolver, el delicado equilibrio de la naturaleza, esencial para nuestra supervivencia sólo puede restaurarse por medio de un esfuerzo global que nos implica a todos nosotros, Siuth U That, Srio. Gral. ONU, 26 de febrero de 1971, Proclamación del Día de la Tierra.   A partir de las diversas conmemoraciones medioambientales, se presenta una danza macabra de las cifras de destrucción del planeta que resulta avasalladora.  Claro que, surge la pregunta ¿Quién las escucha? ¿Quién se asume apelado por los múltiples llamados a crear consciencia individual y colectiva
junio 8, 2014

El planeta Tierra afronta una grave crisis que sólo sus habitantes pueden resolver,

el delicado equilibrio de la naturaleza, esencial para nuestra supervivencia sólo puede restaurarse por medio de un esfuerzo global que nos implica a todos nosotros, Siuth U That, Srio. Gral. ONU, 26 de febrero de 1971, Proclamación del Día de la Tierra.

 

A partir de las diversas conmemoraciones medioambientales, se presenta una danza macabra de las cifras de destrucción del planeta que resulta avasalladora.  Claro que, surge la pregunta ¿Quién las escucha? ¿Quién se asume apelado por los múltiples llamados a crear consciencia individual y colectiva para proteger al planeta?  ¿Quién ha aceptado, plenamente, que el planeta es la única casa que tenemos, que la compartimos con miles de especies de seres vivos y que la tenemos en ruinas?

 

Más allá de las comodidades que las ciudades nos ofrecen, generan una creciente presión en los recursos naturales, energía y agua, que se traducen en sobreexplotación, basura y contaminación.  “Nos hicimos cada vez más prósperos, pero menos sanos y vimos cómo las partes más hermosas del planeta se destruyeron” nos dice , Dennis Hayes, Coord. Del Primer Día de la Madre Tierra.  Actualmente las urbes albergan a 50% de la población mundial y serán hogar de 7 de cada diez en el 2050.  En promedio los vehículos que circulan en las ciudades son el origen del 25% de la contaminación del aire.  En México esa contribución puede llegar hasta el 40%.

 

Para reducir ese impacto la ONU recomienda ampliar el uso de transporte público y el uso de energías limpias, así como nuevas técnicas de construcción y fomentar la agricultura urbana. Una vez más, desde estas líneas, hago un llamado para que quienes en los tres ámbitos de gobierno deban hacer algo para eliminar el caótico transporte público del Valle de Toluca y crear un sistema ordenado que tenga como principal objetivo el servicio de movilidad para los habitantes del Valle, empiecen a trabajar y si ya empezaron, como algunos declaran, espero que pronto se vean los resultados de su trabajo en las calles y avenidas de todo el Valle, empezando por el municipio de Toluca que es el más grande de todos los aquí asentados. 

 

Ahora que por moda tenemos noticias sobre Brasil, una sobresale: la huelga de los trabajadores del metro en Sao Paulo.  Una vez expresé esta idea en un foro convocado por Metrobús Toluca Ya: ¿y si nos vamos a huelga los usuarios del transporte público en Toluca? ¿Si nos negamos a continuar con las muy diversas conductas que hacen de ese transporte un caos permanente y aportamos nuestro granito de arena para obligar a los operadores a mejorar el servicio?  No olvido la polémica que se generó.  Sin embargo, sigo preguntando ¿si los usuarios, o potenciales usuarios, somos más, no tenemos la capacidad para obligar a los transportistas a ponernos en el centro de su atención? ¿Y a las autoridades?  Tengamos presente que ciudadano es el que conquista el derecho de vivir mejor porque ha contribuido, desde su espacio, a solucionar un problema que aqueja a la comunidad, el que renuncia a una parte de la comodidad propia por construir la comodidad colectiva.  Nosotros tenemos la palabra.

 

[email protected] 

@10aRegiduriaTol

Síguenos

PUBLICIDAD

BOLETÍN

Únete a nuestra lista de correo

Como tú, odiamos el spam

Síguenos