Marchan para pedir juicio justo para militares detenidos por caso Tlatlaya

Cerca de 250 simpatizantes del movimiento #YoSoy26, entre ellos personas que dijeron ser familiares de soldados y militares retirados marcharon este sábado por calles del Distrito Federal para pedir un juicio justo para los 25 militares consignados por la muerte de 22 personas en el municipio de Tlatlaya. La marcha fue convocada por la Organización Humanista por el Progreso, encabezada por Ana Lucía  Zavala, quien este viernes deslindó al Ejército Mexicano, de la convocatoria de la marcha y aseguró que no piden la liberación inmediata de los detenidos, pero sí un juicio justo. Los participantes en la marcha vestían una
octubre 11, 2014

Cerca de 250 simpatizantes del movimiento #YoSoy26, entre ellos personas que dijeron ser familiares de soldados y militares retirados marcharon este sábado por calles del Distrito Federal para pedir un juicio justo para los 25 militares consignados por la muerte de 22 personas en el municipio de Tlatlaya.

La marcha fue convocada por la Organización Humanista por el Progreso, encabezada por Ana Lucía  Zavala, quien este viernes deslindó al Ejército Mexicano, de la convocatoria de la marcha y aseguró que no piden la liberación inmediata de los detenidos, pero sí un juicio justo.

Los participantes en la marcha vestían una playera blanca y portaban un moño verde en el brazo derechos.

En la marcha se participaron mujeres, niños y hombres que portaron cartulinas, lonas y mantas con leyendas como: “los militares antes de ser militares son humanos”, “justicia a los militares, no lastimes a quién te protege”, “defienden a los delincuentes pero no a los militares” y “el soldado también tiene derechos humanos”.

Durante su recorrido desde el Zócalo del Distrito Federal, hasta Los Pinos, cantando estrofas del Himno Nacional y coros como “yo si le voy, le voy al soldado”, “26,26” y “se ve, se siente, el soldado está presente”.

A la manifestación de asistió César Gutiérrez, el hijo del general Jesús Gutiérrez Rebollo, quien dijo que no hay un marco jurídico para las tareas de seguridad pública de militares. “La raza (tropa) está decepcionada y harta de que los altos mandos los ha dejado morir solos”, dijo.

Al llegar a Los Pinos entregaron una serie de documentos a las autoridades federales donde demandan respetar los derechos humanos de los soldados detenidos, asegurando que los soldados solo obedecían ordenes y arriesgan su vida para luchar contra el crimen organizado, para resguardar a la población.

 

(Con información de Sinembargo y La Silla Rota)

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