Pepe, de ocho años, es la sexta generación en la Dulcería Hernández, fundada en 1895. Este negocio, ubicado en la colonia Sánchez, que ya forma parte de la cultura en Toluca.
Su abuelo, Roberto Hernández, compartió para AD Noticias los métodos de preparación de algunos dulces, como:
- Naranja rellena: con leche envinada y un toque de nuez.
- Las marinas: un dulce suave hecho a base de leche y canela, con nuez para decorar.
- Dulces de leche de piñón
- Acitrón: un dulce cristalizado, famoso por su uso en la rosca de reyes.
- Dulce de piña: cocidos en almíbar con un toque ácido.
- Dulce de chilacayotes: cocidos en piloncillo.
- Jamoncillo de pepita




La base de la mayoría de estos dulces es el azúcar y, en algunos casos, la leche. Ambos ingredientes fueron introducidos a América por los españoles. Aunque los indígenas ya utilizaban algunos dulces para sus ofrendas a los dioses, la base de estos era la miel de maguey, la de la abeja pipiola o la de la hormiga mielera, según datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP).
El mito de la hormiga mielera
El blog informativo del SIAP también señala que las culturas maya, olmeca y teotihuacana creían que los niños comían necuazcatl o también conocidas como hormigas mieleras, porque esto les permitía saborear el néctar que tenían en su interior.
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La llegada de la caña de azúcar a América
La Secretaría de Agricultura, en su blog, menciona que la caña de azúcar llegó a México en la época colonial y que la primera entidad en tener un plantío fue Veracruz.




Cada año se producen más de 56 millones 300 mil toneladas de caña en México, de las cuales poco más de 6 millones se destinan a la producción de azúcar o piloncillo. El resto también se usa como abono, alimento para animales , materia prima para la fabricación de papel y jugo de caña para la producción de alcohol industrial y bebidas alcohólicas.
Sin embargo, aunque los españoles introdujeron la caña de azúcar y la leche, la gran variedad de dulces típicos mexicanos también existe gracias a los ingredientes endémicos del país, como el cacao, la miel, la vainilla, los cacahuates y diversas frutas.
Cuando visites la Dulcería Hernández en Toluca, recuerda que seis generaciones y la tradición española y prehispánica han convergido para ofrecerte tales delicias. No solo son una mezcla de sabores, sino también de culturas. ¿Qué dulces probarás o cuál es tu favorito?


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