Masacre en Nicaragua conmueve al resto del mundo

Toluca, México; 17 de julio de 2018. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Unión Europea (UE) han exigido al gobierno nicaragüense el cese inmediato a los actos de violencia, represión, desapariciones forzadas y secuestros con los que las fuerzas armadas están aterrorizando al país bajo órdenes del Estado y su presidente, Daniel Ortega. […]

Toluca, México; 17 de julio de 2018. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Unión Europea (UE) han exigido al gobierno nicaragüense el cese inmediato a los actos de violencia, represión, desapariciones forzadas y secuestros con los que las fuerzas armadas están aterrorizando al país bajo órdenes del Estado y su presidente, Daniel Ortega. Demandan al Ejecutivo que respete las libertades fundamentales y los derechos humanos de los ciudadanos, además de los estudiantes sitiados, que están resistiendo los embates de la milicia desde abril.

El lunes 16 de julio, el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, dijo que los grupos militares y parapoliciales que obedecen las órdenes de Ortega están empleando una “inaceptable” fuerza bruta contra los ciudadanos y urgió a que se ponga fin a la violencia que ha cobrado la vida de entre 260 y 300 personas, cifra que oscila pues conocer un número exacto ha resultado, en este momento, imposible.

“Es evidente que el escandaloso número de muertos y el empleo letal de la fuerza por entidades ligadas al Estado es inaceptable", declaró Guterres en una conferencia de prensa en Costa Rica el mismo día en que cientos de nicaragüenses tomaron las calles de Managua para protestar y demandar justicia por otras doce personas que murieron a manos de las fueras armadas durante el fin de semana.

Al dirigir sus palabras a la audiencia del Cuadragésimo Aniversario de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos, Guterres añadió que “Es esencial que se ponga fin a la violencia inmediatamente y que se reestablezca el diálogo. Una solución política es la única aceptable".

 

 

Se sabe de cierto que al menos 275 personas han muerto desde que comenzaron las revueltas en abril, de acuerdo con cifras del Centro Nicaragüense de los Derechos Humanos (CENIDH), momento en que la población comenzó a manifestar su inconformidad contra las reformas a la asistencia social anunciadas por Ortega. A pesar de que el presidente sandinista abandonó el plan, lo que desató la ira de los nicaragüenses tuvo más que ver con los métodos de represión que ejecutó el Estado para someter a los manifestantes.

Por su parte, la alta representante de la UE para asuntos de Política Exterior, Federica Mogherini, comunicó que ha dirigido una misiva al ministro de Exteriores del país centroamericano, el canciller Denis Moncada. Mogherni compartió la noticia mientras los cancilleres del bloque europeo y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) se encuentran reunidos en Bruselas, sin embargo nadie más hizo mención de la situación en el país.

Mogherni, política italiana, subrayó a su par nicaragüense que la UE “espera un fin inmediato de la violencia, la represión, las detenciones arbitrarias y que se respeten las libertades fundamentales”. También pidió que los responsables sean procesados y que los grupos armados irregulares sean “desmantelados”, al tiempo en que expresó sus condolencias por las víctimas de la violencia.