Medicago y GSK comenzarán ensayos de fase 2 y 3 de su vacuna contra covid-19

Los ensayos de fase 2 se llevarán a cabo en varios lugares de Canadá y, tras la aprobación del gobierno, en Estados Unidos

El laboratorio canadiense Medicago y el británico GlaxoSmithKline (GSK) anunciaron el jueves la puesta en marcha de los ensayos clínicos de fase 2 y 3 de su vacuna contra el covid-19, una de las candidatas que se están desarrollando en todo el mundo.

Los ensayos finales de la fase 3 de esta vacuna candidata de origen vegetal comenzarán a finales de año y se probarán en 30.000 voluntarios en América del Norte, América Latina y Europa, según un comunicado conjunto. 

Los ensayos de fase 2 se llevarán a cabo en varios lugares de Canadá y, tras la aprobación del gobierno, en Estados Unidos. 

Está en pleno desarrollo una carrera mundial contrarreloj para encontrar vacunas contra la pandemia del nuevo coronavirus, que ha enfermado a decenas de millones de personas y ha dañado profundamente la economía mundial. 

El martes, Medicago dio una respuesta inmunitaria «alentadora» de «100%» en 180 personas sanas que participaron en sus ensayos clínicos de fase 1. 

La vicepresidenta ejecutiva de asuntos científicos y médicos de la compañía, Nathalie Landry, consideró que esos resultados «justifican plenamente la continuación de las pruebas clínicas».

El director médico de GSK, Thomas Breuer, dijo que GSK estaba «confiado en entregar una vacuna eficaz con un perfil de seguridad aceptable en colaboración con Medicago». 

«Esta es la primera de varias colaboraciones respecto de la vacuna candidata contra el covid-19 de GSK para iniciar las pruebas clínicas de la fase 2/3 y un importante paso adelante en nuestra contribución a la lucha mundial contra la pandemia», señaló. 

Los estudios esperan confirmar que tanto la formulación como la dosificación, administrada con 21 días de diferencia, es segura y desencadena la respuesta inmune del cuerpo en adultos sanos de 18 a 64 años y en sujetos mayores de 65 años o más. 

En octubre, el gobierno canadiense prometió hasta 173 millones de dólares canadienses (132 millones de dólares estadounidenses) para ayudar a desarrollar la vacuna y realizó un pedido provisional de 76 millones de dosis.