Edomex alzó la voz con votos que exigen justicia y no privilegios

Por primera vez, el Estado de México alzó la voz en las urnas para elegir a sus jueces. En cada boleta hubo más que un voto: hubo memoria, hartazgo y la esperanza de una justicia que por fin mire hacia abajo
junio 1, 2025

Por primera vez en su historia reciente, México vivió una jornada electoral en la que las y los ciudadanos eligieron directamente a quienes integrarán el Poder Judicial: jueces, magistrados y ministros de la Suprema Corte. El 1 de junio de 2025 quedará registrado como una fecha singular no solo por su carácter inédito, sino por lo que revela del momento político que atraviesa el país: una democracia que se ensancha, aunque no sin tensiones, vacíos y desafíos.

En el Estado de México, donde se concentra una parte crucial del padrón electoral, la jornada transcurrió en relativa calma. Desde las 7:30 de la mañana, con el izamiento de la bandera en la sede del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM), quedó inaugurada oficialmente una elección que pretende transformar la relación entre la ciudadanía y el aparato judicial. A la ceremonia asistieron la gobernadora Delfina Gómez y la consejera presidenta del IEEM, Amalia Pulido

Un electorado crítico, pero dispuesto

Las casillas abrieron puntuales y, a lo largo del día, el flujo ciudadano fue constante aunque desigual. En colonias como Morelos, en Toluca, el nivel de participación era aún bajo a mediodía —apenas 5% del padrón en algunas secciones—, mientras que en puntos como Patio Toluca y Plaza Sendero las filas se extendían por varios metros.

Entre quienes acudieron a votar predominó una mezcla de escepticismo y esperanza. “Está mejor que antes, ya nos hacen participar más”, dijo una votante en San Buenaventura. Otro joven lo resumió así: “Es un ejercicio que busca involucrar a todos”.

El diagnóstico compartido fue claro: el sistema de justicia actual no funciona. Frases como “La justicia es solo para quienes pueden pagar” o “Hay mucha gente en la cárcel que no debería estar” se escucharon una y otra vez. Pero esa desconfianza no se tradujo en apatía; fue, más bien, el combustible de una participación activa.

El reto de la información

Uno de los puntos más señalados por la ciudadanía fue la falta de información clara y accesible. A pesar de los esfuerzos del IEEM por difundir perfiles y trayectorias mediante plataformas como “Conóceles”, muchas personas dijeron no haber tenido herramientas suficientes para ejercer un voto plenamente informado.

En respuesta, no pocos electores optaron por investigar por cuenta propia. “Tuvimos que hacer nuestra tarea como buenos ciudadanos”, relató una pareja en Toluca. Esa voluntad expresa un cambio de actitud frente al ejercicio cívico: votar ya no es solo depositar una papeleta, sino también exigir contexto y transparencia.

Un voto que interpela al poder

Más allá de las cifras de participación, que se anticipaban moderadas al cierre de casillas, lo relevante del 1 de junio es el ánimo participativo que atravesó escuelas, plazas y centros comerciales. Por primera vez, los jueces no fueron designados entre cúpulas, sino sometidos al juicio de las urnas.

“Voto por un cambio, basta de tanto ladrón”, dijo una ciudadana en Nueva Oxtotitlán. No era una consigna de campaña, sino una demanda social. Lo que se expresó este domingo no fue solo un acto electoral, sino una interpelación directa al poder judicial y su histórica desconexión con la sociedad.

La jornada concluyó a las seis de la tarde con el cierre de casillas y el inicio del conteo. Ahora comienza otra etapa: la de un Poder Judicial que, por primera vez, tendrá que rendir cuentas no solo ante la ley, sino ante quienes lo eligieron.

Síguenos

PUBLICIDAD

BOLETÍN

Únete a nuestra lista de correo

Como tú, odiamos el spam

Síguenos