Miedos guardados… en una caja de cartón

La realidad puede llegar a ser más cruda que cualquier relato de terror ficticio.  Si bien durante mi involuntario alejamiento del ejercicio escolar, por cierto concluido el pasado 21 de marzo por mandato irrevocable del Tribunal Estatal de Conciliación y Arbitraje, ya tenía conocimiento cercano de las carencias de recursos para la práctica docente, que con mi reincorporación he podido constatar.   Afortunadamente y por los buenos oficios de la Coordinación Administrativa del Instituto Superior de Ciencias de la Educación del Estado de México, mi centro laboral, sólo tuve que estar en condición de “ambulantaje académico” un par de semanas,
abril 7, 2014

La realidad puede llegar a ser más cruda que cualquier relato de terror ficticio.  Si bien durante mi involuntario alejamiento del ejercicio escolar, por cierto concluido el pasado 21 de marzo por mandato irrevocable del Tribunal Estatal de Conciliación y Arbitraje, ya tenía conocimiento cercano de las carencias de recursos para la práctica docente, que con mi reincorporación he podido constatar.

 

Afortunadamente y por los buenos oficios de la Coordinación Administrativa del Instituto Superior de Ciencias de la Educación del Estado de México, mi centro laboral, sólo tuve que estar en condición de “ambulantaje académico” un par de semanas, lo que concluyó el pasado 1º de Abril, cuando por fin fue posible un espacio para ubicarme.  Confieso que no tenía idea de este grave problema de disponibilidad de espacios. 

 

Desgraciadamente no es toda la problemática, la Coordinación Administrativa, supongo en un esfuerzo sobrehumano, pudo dotarme de un mobiliario consistente en una tabla ancha como mesa de trabajo, una silla que me dio cierto temor usarla ya que por su antigüedad tal vez sea parte del patrimonio histórico, con notoria necesidad de restauración, y como archivero, una magnífica y sólida caja de cartón. 

 

Cualquier mentalidad insidiosa y mal pensada, ajena y desconocedora de esta realidad, seguramente pensaría que esto es un trato discriminatorio para “someter y meter en cintura, para que entienda” alguien que regresa de una recisión laboral, lo cual constituiría una violación a lo dispuesto en el ordinal cuarto del artículo 5 de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de México, y en particular al artículo 98, fracción VII de la Ley del Trabajo de los  Servidores Públicos del Estado y Municipios.

 

Son comprensibles las terribles presiones a las que debe estar sometida la titular de la Coordinación Administrativa, para soslayar las carencias de recursos materiales.  Esfuerzos que seguramente son causa de sus frecuentes alteraciones que la hacen comportarse en ocasiones con acciones y conductas que podrían confundirse fácilmente con prepotencia e intimidación. 

 

En espera del momento para disponer de mejores medios de trabajo, manifiesto mi compromiso para seguir aportando todo mi empeño y esfuerzo para contribuir a la mejora del Sistema Educativo estatal, desde el terreno de la legalidad, que no cabe en una caja de cartón, en donde sólo guardo los miedos crecientes de terceras personas del plantel, quienes aseguran agravios pendientes de la justicia que garantiza la ley.   

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