Muere mujer por negligencia médica

Raquel Mariscal Tovar, de 50 años de edad, falleció la noche del jueves en la Clínica 71 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Ella era una de las pasajeras del microbús de la ruta 27 que el 10 de enero de este año, cayó de un puente de nueve metros de altura en el municipio de Atizapán de Zaragoza. El señor José Kuri Patjane informó al diario La Jornada, que después de cuatro meses de dolores físicos insoportables y de una operación de estomago que, el diagnóstico médico aseguró que no debió ser practicada, falleció la señora Raquel Mariscal.
mayo 23, 2014

Raquel Mariscal Tovar, de 50 años de edad, falleció la noche del jueves en la Clínica 71 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Ella era una de las pasajeras del microbús de la ruta 27 que el 10 de enero de este año, cayó de un puente de nueve metros de altura en el municipio de Atizapán de Zaragoza.

El señor José Kuri Patjane informó al diario La Jornada, que después de cuatro meses de dolores físicos insoportables y de una operación de estomago que, el diagnóstico médico aseguró que no debió ser practicada, falleció la señora Raquel Mariscal.

En el olvido de la Secretaría del Transporte del gobierno del Estado de México y la mofa de Ignacio Galván Suárez, presidente de la Ruta 27, familiares de dos pasajeras -de diez heridos en accidente del 10 de enero-, buscaron el pago de seguro de viajero y financiamiento para terapias médicas especializadas, pero fueron ignorados.

Madre de dos varones, de 20 y 23 años, y de una joven de 24, fue sometida a por lo menos diez cirugías. El parte médico señaló que sufrió traumatismo craneoencefálico, perforación de pulmones y de estómago, le fue extraído el bazo y perdió la visión del ojo derecho.

El ama de casa fue atendida inicialmente en el Hospital de Traumatología del IMSS de Lomas Verdes. Ahí la familia se opuso a que la paciente fuera dada de alta. Pero directivos del nosocomio ordenaron fuera trasladada en ambulancia a su domicilio.

Enseguida que fue dada de alta presentó un dolor en el vientre. Después de varias visitas a distintos hospitales del IMSS, fue ingresada a la Clínica 200 del IMSS, localizada en el municipio de Tecámac, donde recibió una operación de estomago que no era necesaria y que le provocó exposición de intestinos, porque se presume, fue mal practicada, comentó la familia.

“Por eso el señor Kuri se negaba a que su esposa afuera dada de alta, porque sabemos que ya no la iban a atender como se debía”, aseguró el señor José Germán González, esposo de Verónica Tavera Jiménez, otra de las lesionadas del accidente.

Germán dijo que en repetidas ocasiones junto con Kuri solicitó el apoyo de la Secretaría del Transporte y de empresarios de la Ruta 27 pero, porque sus esposas requerían atención especializada para salvar la vida, gastos que las familias no podían financiar.

“Esos tipos de la ruta 27, corruptos cuando les pedimos su apoyo no lo hubo y de las autoridades tampoco. Y no somos los únicos, cada día hay accidentes en el transporte y nadie se hace responsable de ayudar a los lesionados”, comentó.

Gracias a que las familias de Raquel y Verónica tenían servicio del IMSS, recibieron atención médica accesible. Germán comentó que su esposa no corre riesgo de perder la vida, pero yace postrada en una cama, debido a que requiere de terapias especiales y no se cuenta con recursos para pagarlas.

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