No creáis en nada

​”No creáis en nada simplemente porque lo diga la tradición. No creáis en nada por el simple hecho de que muchos lo crean o finjan que lo creen. No creáis en lo que dicen las Sagradas Escrituras sólo porque ellas lo digan. No creáis a los sacerdotes ni a ningún otro ser humano. Creed únicamente en lo que vosotros mismos habéis experimentado, verificado y aceptado después de someterlo al dictamen de la razón y a la voz de la conciencia.” Y ahora algo de Ina May, grandiosa partera.  “Hablo de la diferencia entre el modelo de cuidados en la partería
julio 22, 2016

​”No creáis en nada simplemente porque lo diga la tradición. No creáis en nada por el simple hecho de que muchos lo crean o finjan que lo creen. No creáis en lo que dicen las Sagradas Escrituras sólo porque ellas lo digan. No creáis a los sacerdotes ni a ningún otro ser humano. Creed únicamente en lo que vosotros mismos habéis experimentado, verificado y aceptado después de someterlo al dictamen de la razón y a la voz de la conciencia.”

Y ahora algo de Ina May, grandiosa partera.

 “Hablo de la diferencia entre el modelo de cuidados en la partería (basado en el bienestar) y el modelo de cuidados médicos (basado en la enfermedad).

A lo largo de cuatro siglos, a los médicos se les ha enseñado a ver el cuerpo femenino como una máquina que a veces funciona de manera defectuosa, a concebir el parto como una enfermedad y ver en el nacimiento una amenaza a la vida, que en ocasiones requiere del uso de la cirugía o de instrumentos para salvar a la madre o al bebé.

En un sentido más amplio y fundamental (por ordinario que parezca), la base de conocimientos de la partería está basada en la observación continua del proceso de gestación y del parto, mientras que el conocimiento médico, desde sus comienzos, se ha apoyado en el estudio meticuloso de los cuerpos de mujeres y bebés fallecidos.”

 “Cuando la psicología del miedo se impone, el sentido común desaparece.”

Buenos días. Que os cuestioneis todo muy a gusto, incluso a mí, a Ina May y a Buda. Y que sigan siendo muy peligrosas nuestras tetas.

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