Nada ha detenido la delincuencia en el Estado de México, con respecto a noviembre del año pasado –según datos del Secretariado Ejecutivo de Seguridad Pública– la violencia traducida en incidencia delictiva aumentó de 277 a 283, 10 casos más de homicidio culposo; asimismo, la cifra registrada de lesiones subió de 3,047 a 4,529 casos.
Los casos de homicidio incrementaron de 277 a 283; diez casos de homicidio culposo más; la cifra registrada de lesiones subió de 3,047 a 4,529 casos.
Los casos de feminicidio se han mantenido igual pero otros delitos que atentan contra la vida y la integridad corporal incrementaron en siete casos, igual que los secuestros (cuatro más), así como los delitos contra la libertad y la seguridad sexual, que aumentaron de 425 a 246.
La cifra de robos totales aumentó de manera alarmante, de 10,914 a 12,701 en un mes; el narcomenudeo de 180 a 389 y la violencia familiar de 478 a 884 casos.
Si bien de noviembre a octubre de este año se observa una disminución de los delitos cometidos, ésta no es significativa en comparación con el mismo periodo del año anterior, pues en los últimos meses del año 2019 se ha presentado una tendencia de aumento de delitos.
El incremento sostenido en los últimos meses, comparado con el año anterior revela que la estrategia de seguridad no ha funcionado al menos para el Estado de México, que además de subir el número de delitos denunciados, ha subido la percepción de inseguridad.
A nivel nacional la cifra total de delitos aumentó en 5,067 casos; de los cuales resalta el delito de homicidio doloso (92 casos) y el número de víctimas (194).
Es importante mencionar que estas cifras provienen sólo de los delitos denunciados, lo cual, cada vez se hace en menor medida, especialmente en los municipios donde la delincuencia organizada tiene presencia, debido a que los ciudadanos tienen miedo de hacerlo porque, además, la impunidad no garantiza que una denuncia prospere en castigo para los culpables.


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