La victoria de Lula dejó al bolsonarismo fuera de la Presidencia de Brasil, pero con una fuerza electoral que seguirá disputándole las decisiones de gobierno. En Israel, Netanyahu conservó el primer lugar en las proyecciones sin asegurar una mayoría parlamentaria. Mientras ambos países entraban en una nueva etapa política, la población de Gaza, Ucrania y Sudán seguía dependiendo de negociaciones y decisiones internacionales que todavía no ofrecen una salida duradera a sus crisis.

■ Lula gana en Brasil y la disputa con el bolsonarismo continúa
Luiz Inácio Lula da Silva ganó la segunda vuelta presidencial del domingo 25 de octubre con aproximadamente 51.8% de los votos, frente al 48.2% de Flávio Bolsonaro. El resultado le permitirá ejercer un cuarto mandato y mantiene a la izquierda al frente de la mayor economía latinoamericana, aunque la diferencia entre ambos candidatos muestra que el bolsonarismo conserva el respaldo de casi la mitad de los votantes. Las felicitaciones de otros gobiernos acompañaron el comienzo de una etapa en la que Lula tendrá que negociar con fuerzas que mantienen una presencia importante en la política brasileña.
Al día siguiente, el ministro Alexandre de Moraes ordenó a Flávio Bolsonaro entregar sus pasaportes y le prohibió abandonar Brasil como parte de una investigación por presunto lavado de dinero y evasión de divisas. La cercanía con la elección dio mayor repercusión a la medida, pero su fundamento corresponde a un expediente judicial, no al resultado de las urnas. La restricción busca mantenerlo a disposición de las autoridades mientras avanzan las investigaciones y no significa que haya sido declarado culpable.

■ Netanyahu necesita aliados para conservar el poder en Israel
Las primeras proyecciones de las elecciones parlamentarias del 27 de octubre colocaron al partido de Benjamin Netanyahu como la fuerza más votada, aunque sin una mayoría asegurada para mantener a su coalición en el gobierno. La elección estuvo atravesada por el desgaste de la guerra, los cuestionamientos sobre las fallas de seguridad del 7 de octubre de 2023 y las divisiones internas que acompañan al primer ministro desde antes de aquel ataque.
Para formar gobierno se necesitan al menos 61 de los 120 escaños del Parlamento, de modo que el primer lugar de Netanyahu no resuelve su permanencia. Sus adversarios también buscan acuerdos y podrían desplazarlo si consiguen reunir los apoyos suficientes. La negociación importa fuera de Israel por las decisiones que el próximo gobierno tomará sobre Gaza y Cisjordania, aunque las fuerzas opositoras no comparten una sola postura hacia los palestinos ni ofrecen, por el hecho de sustituir a Netanyahu, una garantía de paz.

■ En Gaza hay menos alimentos cuando se acerca el invierno
Unas 500 mil personas en Gaza quedaron fuera de la asistencia del Programa Mundial de Alimentos por falta de financiamiento, dentro de los recortes anunciados en octubre. La agencia redujo su cobertura mensual de 1.6 millones a 1.1 millones de beneficiarios y disminuyó tanto las raciones como las comidas calientes que distribuye. Para las familias que perdieron su vivienda y sus ingresos, esa reducción significa disponer de menos comida sin tener necesariamente otra forma de conseguirla.
El organismo calcula que alrededor de 1.4 millones de habitantes enfrentan niveles graves de inseguridad alimentaria y solicita 450 millones de dólares para sostener sus operaciones en Gaza y Cisjordania hasta marzo de 2027. El alto el fuego permitió algunas mejoras, pero no devolvió a la población los empleos, los servicios ni las condiciones para mantenerse por cuenta propia; la llegada del frío aumenta las necesidades de quienes siguen viviendo entre inmuebles dañados y alojamientos precarios.

■ Las conversaciones en Ucrania siguen sin resolver el fondo de la guerra
Los contactos de Volodímir Zelenski con negociadores estadounidenses para organizar otro encuentro con Rusia devolvieron atención a la vía diplomática durante la semana. Los acercamientos mantienen abierta la posibilidad de negociar, aunque las diferencias sobre los territorios ocupados y las garantías de seguridad siguen sin resolverse. Para Ucrania, cualquier acuerdo deberá responder también a la preocupación de que una pausa en los combates permita preparar otra ofensiva.
La relación energética con Moscú entró nuevamente en la discusión después de que Bruselas sostuviera que los gasoductos Nord Stream no reabrirán tras la guerra. La postura europea muestra que las consecuencias de una negociación irán más allá del frente militar: también estarán en juego el suministro de energía, las relaciones comerciales y las condiciones bajo las cuales los países europeos volverían a tratar con Rusia.

■ Los apagones agravan la vida en Sudán entre los combates
Los ataques con drones contra cinco estaciones eléctricas provocaron apagones masivos en Sudán el lunes 26 de octubre y dejaron a millones de personas sin suministro, según un funcionario gubernamental que atribuyó la ofensiva a las Fuerzas de Apoyo Rápido. La destrucción de infraestructura añadió dificultades a comunidades que llevan años enfrentando desplazamientos, hambre y pérdida de servicios por los combates entre el ejército y ese grupo paramilitar.

Desde abril de 2023, la guerra ha interrumpido cultivos, cerrado mercados y cortado rutas por las que llegan alimentos y ayuda. La falta de electricidad agrava esas condiciones porque compromete el funcionamiento de hospitales y sistemas de agua, precisamente cuando más personas necesitan atención. Aunque las reparaciones puedan devolver el suministro, la continuidad de los ataques impide garantizar que esos servicios permanezcan disponibles para la población.


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