Terminal de Toluca, tierra de nadie

Los criminales se reorganizan rápidamente y la extorsión continúa, a veces con más violencia
septiembre 27, 2024

El miedo sigue presente en las calles cercanas a la Terminal de Autobuses de Toluca y el Mercado Juárez, a pesar de los operativos constantes que buscan contener la ola delictiva que azota la zona.

Un historial marcado por la inseguridad

La Terminal de Autobuses de Toluca ha sido, durante años, escenario de múltiples crímenes, operativos y detenciones que se han convertido en las principales características de esta zona.

En 2008, el entonces alcalde Juan Rodolfo Sánchez Gómez intentó reubicar a los vendedores ambulantes en el Mercado de Palmillas, pero la situación apenas mejoró.

El asesinato de Gerardo Sotelo Delgado, alias «Alma Grande» en 2009, fue un punto de inflexión en la historia de la inseguridad, ya que su organización controlaba la extorsión en el área. Desde entonces, el legado delictivo ha persistido, con nuevos grupos como «Almas Bravas».

En enero de 2024, las fuerzas de seguridad capturaron a 50 personas presuntamente vinculadas al grupo delictivo “Almas Bravas”, herederos de Sotelo Delgado, y cuyos miembros estarían dedicados a extorsionar a comerciantes exigiendo pagos de hasta 100 mil pesos.

Sin embargo, de todos los detenidos, solo 17 fueron procesados, entre ellos los líderes Germán Antonio “N” y Diana Laura “N”, conocidos por sus violentas represalias contra quienes se negaban a pagar.

Otros delitos

Además de la presencia de carteristas, extorsionadores, redes de prostitución o asaltos a mano armada a transeúnte, otro de los modus operandi de los delincuentes es que, mientras una persona de la tercera edad finge un desmayo, sus cómplices aprovechan para asaltar a quienes intentan ayudarla.

Estas bandas criminales operan a plena luz del día, mezclándose entre los cientos de vendedores ambulantes y clientes que circulan diariamente por la zona.

Operativo sorpresa, pero las calles siguen siendo peligrosas

Este viernes 27 de septiembre, un nuevo despliegue de fuerzas del orden detuvo a 40 personas, pero la sensación de inseguridad no ha disminuido entre comerciantes y transeúntes.

Sin previo aviso, un macro operativo enfocado en combatir delitos como la extorsión y el robo, fue ejecutado por elementos de la policía estatal y municipal, la Guardia Nacional, y la Fiscalía de Justicia del Estado de México. Y aunque aproximadamente 40 personas fueron detenidas, los comerciantes locales aseguran que los verdaderos responsables de las estos delitos continúan operando.

Las denuncias, un arma de doble filo

A pesar de la presencia de cámaras de vigilancia y patrullajes, el número de denuncias es mínimo. Los comerciantes y residentes prefieren guardar silencio por miedo a represalias, lo que dificulta que las autoridades puedan desarticular a las bandas criminales de manera efectiva.

La historia ha demostrado que los operativos, aunque necesarios, no son suficientes para poner fin a la delincuencia en la Terminal de Toluca.

Los criminales se reorganizan rápidamente y la extorsión continúa, a veces con más violencia.

La zona sigue siendo un foco rojo en la capital mexiquense, donde el control de las calles parece estar en manos de los criminales.

Un laberinto sin salida

Los alrededores de la Terminal de Autobuses de Toluca se han convertido en un laberinto de puestos ambulantes, en el que los peatones deben sortear el comercio informal y el acecho constante de la delincuencia.

Los comerciantes de la zona coinciden en que, mientras no se capture a los verdaderos cabecillas, los operativos solo serán un paliativo temporal en un problema que parece no tener fin.

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