Detrás del paro estudiantil en la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) no todo es espontáneo ni estudiantil. A la sombra de demandas legítimas por mayor democracia universitaria, operan personajes cuya misión es clara: reventar el proceso de elección para que los grupos radicales y espurios a los que pertenecen o patrocinan influyan en la sucesión rectoral.
Agitadores identificados, algunos incluso denunciados penalmente en 2020 por la LX Legislatura, vuelven a escena. En aquel año fueron señalados por daños al recinto legislativo, ataques a vías de comunicación y destrucción de mobiliario público. Hoy, varios de ellos están ligados al Frente Popular Revolucionario, Metrobús Toluca Ya, Cometa Colectiva y Conciencia Crítica, Imagina Periódico, Todo en Contra y Asamblea Universitaria. Pero lo más grave: algunos forman parte del gobierno estatal.
Uno ocupa un puesto de coordinación en la Unidad de Estudios Superiores de Jiquipilco de la Universidad Mexiquense del Bicentenario; otro labora en la Procuraduría de la Defensa del Trabajo. No son activistas, son operadores profesionales del paro y controladores de la propaganda. Utilizan las causas estudiantiles para fines políticos ajenos a la universidad.
La Secretaría General de Gobierno del Edomex no puede alegar ignorancia. La pregunta es si tiene la voluntad de actuar o si prefiere tolerar la infiltración, aun a costa de la paz institucional.
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Una renuncia con mensaje
La salida de Eréndira Fierro Moreno de la contienda por la Rectoría fue un movimiento inesperado, pero cargado de significado. No tenía los apoyos mayoritarios, pero su decisión la colocó como la única aspirante con visión institucional.
No se trató de una derrota anticipada, sino de un acto político consciente: mostrar que no es posible competir legítimamente mientras la universidad arde en protestas, edificios tomados y una comunidad polarizada. Su renuncia se convierte así en una interpelación directa a las otras cinco candidatas.
¿Persistirán en un proceso sin legitimidad o darán un paso atrás por el bien común? El conflicto exige más que discursos: demanda gestos claros de responsabilidad. Y hasta ahora, solo una ha respondido con altura.
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Intrigas palaciegas dominan gobierno
En apenas tres semestres, tres secretarios clave han abandonado el gabinete de Delfina Gómez: Paulina Moreno (Finanzas), Andrés Andrade (Seguridad) y Pedro Moctezuma (Agua). Oficialmente, se fueron por razones técnicas. Extraoficialmente, todos fueron víctimas de las mismas intrigas palaciegas.
Los echaron los mismos grupos: aquellos empeñados en controlar el dinero, la fuerza y las obras públicas. Los tres funcionarios intentaron mantener una línea de gestión ajena a intereses privados o caciquiles, y eso los convirtió en piezas prescindibles para quienes siguen moviendo los hilos del poder real.
La transformación prometida naufraga cuando los operadores del viejo régimen siguen dictando agenda. Más que crisis de gabinete, lo que se vive es una captura del poder por los intereses de siempre. En el Estado de México, los cambios de nombres no siempre implican cambios de rumbo.


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