En el Estado de México, la creación de partidos ha implicado un costo económico relevante. En los últimos años, varias fuerzas que participaron en elecciones recibieron financiamiento público y hoy ya no existen, dejando un gasto millonario que no se recupera.
De acuerdo con datos del Instituto Electoral del Estado de México, partidos como Nueva Alianza Estado de México, Partido Encuentro Social, Redes Sociales Progresistas y Fuerza por México accedieron a recursos estatales mientras tuvieron registro, aunque con trayectorias muy distintas.

El caso más representativo es el de Nueva Alianza Estado de México, con presencia desde 2009. Tan solo en 2023 recibió alrededor de 81.9 millones de pesos y en 2024 al menos 17.2 millones para campañas, con un promedio anual estimado de entre 60 y 90 millones. Su desaparición en octubre de 2024 marcó el fin del partido local más costoso en la entidad, tras no alcanzar el 3 % de la votación.
En contraste, el Partido Encuentro Social tuvo una presencia más breve en el estado entre 2017 y 2018, con financiamiento estimado de entre 10 y 40 millones de pesos anuales. Aunque logró relevancia nacional en 2018, perdió su registro al no alcanzar el mínimo de votos requerido.
Más efímeros fueron Redes Sociales Progresistas y Fuerza por México, ambos creados en 2020 y con participación en 2021. Cada uno recibió cerca de 4 millones de pesos para campañas, con estimaciones anuales de entre 5 y 20 millones. Su bajo desempeño electoral provocó su desaparición tras su primera elección.

Partidos locales que marcaron una etapa
El reacomodo del sistema político mexiquense también está marcado por la desaparición de estas fuerzas.
Nueva Alianza Edomex estuvo vinculado históricamente al SNTE y al liderazgo de Elba Esther Gordillo. Durante años participó en alianzas con PRI, PAN y PRD, pero su caída se dio tras perder respaldo electoral y enfrentar señalamientos por irregularidades.
El Partido Encuentro Social, de orientación conservadora, tuvo presencia con figuras como Vicente Onofre e Isidro Pastor, pero también enfrentó controversias por presunta injerencia religiosa y conflictos internos antes de desaparecer.
Por su parte, Redes Sociales Progresistas, ligado a José Fernando González Sánchez, y Fuerza por México, impulsado por Gerardo Islas y el sindicalista Pedro Haces, no lograron consolidarse como opciones competitivas.
Mientras Nueva Alianza concentró la mayor inversión por su permanencia, otros como RSP y Fuerza por México implicaron recursos en proyectos políticos de muy corta duración.


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