Pasan los días y ni luces de Ernesto Nemer

Pasan los días y ni luces de Ernesto Nemer
Pasan los días, las semanas y los meses y ni luces de Ernesto Nemer

Solo un muy pequeño grupo de mexiquenses sabe cuánto dinero público reciben año con año los partidos políticos en el Estado de México. Quizá esa cantidad personas no alcance no represente ni el 0.5% de la población. La autoridad electoral se esfuerza por no publicitarlo, socializar la información. No la esconde, pero tampoco la difunde. Bueno, quizá a todas esas personas les interese saber que este año que termina los partidos tuvieron una bolsa de 780 millones de pesos para pagar, por ejemplo, los salarios de su burocracia, comprar vehículos –algunas camionetas de lujo y blindadas– rentar oficinas, pagar guardaespaldas, medios de comunicación, asesores, comidas, viajes, etc. Viven como reyes con cargo al presupuesto.

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Este año, para “actividades ordinarias” Morena tomó 209.6 millones de pesos del dinero público de los mexiquenses; PRI, 188.7 millones; PAN, 108.3 millones; Partido Verde, 61 millones; Movimiento Ciudadano, 60.9 millones; PRD, 51.7 millones; PT, 50.7 millones; y Nueva Alianza Estado de México, 49.7 millones. Con ese dinero hicieron, prácticamente, lo que quisieron. Nadie fuera de su burocracia sabe con precisión cómo y en qué lo gastaron y cuál fue el beneficio o contraprestación que recibió la sociedad, que es quien les financió realmente. Los partidos políticos son, además, buenos negocios.

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Pero si parece un exceso que reciban 780 millones de pesos en un año que no hay elecciones, eso no es nada, para el siguiente año se llevaran casi el doble: mil 300 millones de pesos. Una verdadera desmesura, sobre todo en la entidad donde habitan la mayor cantidad de personas pobres, donde más de la mitad de los trabajadores reciben menos de 2 salarios mínimos al día, por 8 horas de trabajo. Los partidos tomarán dinero del erario para pagar su gasto corriente, pero también sus horrorosas campañas políticas. Un verdadero despropósito.

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Pasan los días, las semanas y los meses, y ni luces de Ernesto Nemer, hasta hace poco el número 2 del gobierno. Su conducta es, por decir lo menos, enigmática. Ernesto pasó, al menos, 12 años de su vida tratando ser candidato a gobernador; estuvo cerca de conseguirlo, pero nunca no lo logró. Se supone que estaría participando en la campaña de Alejandra del Moral, pero hasta ahora nadie le ha visto en las reuniones de trabajo ni de pasada en el PRI. Sería muy útil que él mismo lo aclarara para evitar especulaciones.


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Alfredo del Mazo ha exteriorizado en repetidas ocasiones en sus círculos de confianza, que no tiene ningún interés por la candidatura presidencial. La principal razón que argumenta es que lo único que desea realmente es pasar más tiempo con su familia. El gobernador mexiquense es el priista mejor posicionado con 6 por ciento de las preferencias generales. Respetable decisión.