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Piden explicaciones al Calderón por caso “El Chayo”

Expertos en seguridad, activistas y políticos coinciden que la neutralización de dos de los capos más importantes de México evidencia el fracaso en la estrategia de seguridad del ex Presidente Felipe Calderón Hinojosa pero además, plantean, éste debe responder por las más de 70 mil muertes generadas durante la guerra contra el narcotráfico.

En menos de 15 días, el gobierno federal ha dado dos fuertes golpes en el mapa del narcotráfico en México. Primero con la detención del líder del Cártel de Sinaloa, Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, “El Chapo”, y después con el abatimiento de uno de los principales dirigentes de la organización criminal de Los Caballeros Templarios, Nazario Moreno González, “El Chayo”, a quien la administración calderonista dio por muerto en diciembre de 2010.

Los expertos también exigen que esto no sólo sea un golpe mediático y se castigue a todos los responsables que hicieron posibles las redes de complicidad del crimen organizado en el país.

“Si el Presidente Enrique Peña Nieto quiere dar un golpe certero a la delincuencia organizada del país, debe llamar a cuentas al ex Presidente Felipe Calderón Hinojosa; al ex Secretario de Seguridad Pública, Genero García Luna, así como al ex Gobernador de Michoacán, Leonel Godoy Rangel, y al actual mandatario estatal, Fausto Vallejo Figueroa, pues de lo contrario los actos se quedarán sólo en golpes mediáticos, afirma Javier Sicilia, poeta y líder del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD).

“Calderón nos metió en un desastre del cual no podemos salir y esta estrategia que está siguiendo Peña Nieto es la misma que Calderón, más efectiva, pero no es la salida, porque mientras no hagan castigos ejemplares, mientras no esté dispuesta la clase política a sacrificarse y empezar a llamar a cuentas a un montón de delincuentes que han permitido este tipo de cosas –Calderón es uno de ellos–, muchos de su administración como García Luna, o el padrino de Peña, Montiel [Arturo Montiel Rojas] y el tipo que tienen ahorita, Vallejo [Fausto Vallejo Figueroa], no sucederá nada”, expone Sicilia.

El activista advierte que para que no quede en un golpe mediático, deben ser llamados a cuenta todos los responsables. “Ellos [los políticos] tienen grandes responsabilidades. Entonces una estrategia donde los malos siempre están afuera no va a servir para nada, eso fue lo que demostró Calderón, además que era ineficiente.

Peña tiene cierta eficiencia, pero con una estrategia que no llama a cuentas a quienes han ayudado a estos tipos a los que están atrapando ahora, sólo va a tener resultados mediáticos.

En el Estado de México está su padrino Montiel, está el ‘Góber precioso’ [el ex Gobernador de Puebla, Mario Marín Torres] y Ulises Ruiz Ortíz [ex Gobernador de Oaxaca] para nombrar a los más conocidos. ¿Dónde están los Moreira?, no hay presidentes municipales llamados a cuentas, menos gobernadores, menos presidentes. Ahí están también una deuda que el Estado tiene con el país”, menciona.

EL FRACASO DE CALDERÓN

Martín Gabriel Barrón Cruz, profesor-investigador del Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe), expresa que el reciente abatimiento de Nazario Moreno, debe propiciar un severo juicio social para el gobierno de Calderón Hinojosa.

“Es el momento en que debe ser llamado a cuentas desde las instancias, tanto de Seguridad como de Derechos Humanos”,  comenta el experto que en el sexenio anterior se convirtió en uno de los principales críticos de la estrategia gubernamental para abatir al crimen organizado.

“El resultado de esta guerra inútil fueron los errores y en consecuencia, la suspicacia”, expone Barrón Cruz. Por su parte, Julio Hernández Barros, académico del Departamento de Derecho de la Universidad Iberoamericana (UIA) y especialista en víctimas, dice que los dos golpes que dio el gobierno federal durante las últimas semanas, evidencian el fracaso de la política de seguridad pública del ex Presidente Calderón Hinojosa.

“La estrategia de seguridad de Calderón estuvo equivocada por querer combatir al narco con la fuerza con la única manera de hacerlo, eso generó en el país una ola de violencia, porque la utilizó como única táctica de seguridad, la fuerza bruta, además una serie de violaciones a los derechos humanos por las fuerzas del orden, lo que ellos llamaron ‘daños colaterales’.

Esto que vemos ahora significa el fracaso de la política del sexenio pasado”, expone. Edgar Cortez, investigador del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia (IMDHD),  afirma que la guerra contra el narco de Calderón Hinojosa no sirvió de mucho porque no sólo no detuvo a los grandes capos, sino que tuvo un alto costo social y humano.

“Estos hechos [la muerte de Nazario y la detención de “El Chapo”] vienen a dejar en claro lo que muchos sostuvimos, que estaba teniendo un enorme costo social y humano [la guerra]. Los supuestos éxitos que daba como justificación el Presidente Calderón, no los eran.

Él difícilmente tiene argumentos que le permitan sostener que su guerra fue un éxito y estas son evidencias que sustentan lo que habíamos dicho, que su guerra era un fracaso”, explica.

(Con información de SINEMBARGO.MX)