Por una mala conexión y no contar con las condiciones de comunicación adecuadas, la audiencia de continuación del juicio de la activista Kenia Inés Hernández fue aplazada por un juez de Distrito Judicial en Ecatepec de Morelos, Estado de México.
Hernández enfrenta un juicio por el delito de robo con violencia en el Estado de México, aunque se halla presa en un penal federal del estado de Morelos, debido a otras dos acusaciones que autoridades de Acapulco, Guerrero mantienen en su contra.
A través de una pantalla y de la conexión vía plataforma CiscoWebex se trató de llevar a cabo la audiencia número ocho de este proceso penal contra la activista, sin embargo, la comunicación fue intermitente y la imagen de la pantalla no permitió apreciar con claridad a la acusada. Además, una de las intérpretes que participaría en la audiencia no contaba con la conexión adecuada a internet desde su casa en una comunidad de Guerrero.
Por ello, y a petición de la defensa para mejorar las condiciones de la comunicación, esta audiencia se suspendió y fue reprogramada.
Sin embargo, en esta ocasión quedó establecido que, a pesar de que Hernández cuenta con una licenciatura y habla español, tiene derecho a contar con una intérprete de su lengua materna. Por lo tanto, su juicio deberá llevarse a cabo en la lengua amuzgo.
En el penal de Chiconautla de Ecatepec, Kenia Hernández enfrenta un juicio en su contra por un supuesto robo con violencia de 500 pesos. Por este delito fue detenida en junio de 2020, y luego liberada para continuar su proceso en libertad. Sin embargo, en octubre del mismo año fue reaprendida por otra acusación proveniente de Acapulco, y trasladada al penal de Morelos donde se encuentra actualmente.
A la fecha enfrenta dos acusaciones de robo con violencia en el penal de Chiconautla, y en el penal de Almoloya, Estado de México; además dos cargos federales por el delito de Ataques a las vías de comunicación, estos, en el estado de Guerrero.
Desde la desaparición y posterior asesinato de Arnulfo Cerón, defensor de derechos humanos perteneciente al pueblo Naua de la región La Montaña, Guerrero, ocurrido en octubre de 2019, Kenia Hernández e integrantes del colectivo Viva Zapata emprendieron acciones de manifestación y protesta para exigir justicia por el crimen que privó de la vida a Arnulfo.
Como parte de estas acciones, Hernández participó en la toma de casetas, entre ellas la caseta de Tlalpan y la caseta de Las Américas en Ecatepec. Por esta última, fue acusada de robo con violencia cometido contra dos personas que iban a bordo de una camioneta y a quienes supuestamente les quitó una cartera con 500 pesos. Según la acusación, el robo habría ocurrido el pasado 19 de marzo de 2020, en la caseta de San Cristóbal Ecatepec, es decir, cinco meses antes de su detención.
En su momento, el Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero, que actualmente lleva su defensa legal, así como otros organismo de derechos humanos calificaron su detención como una fabricación de delito en represalia a su activismo.


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