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Queda clausurado parte del basurero de Naucalpan que contaminó la Presa Madín

El relleno sanitario de residuos sólidos urbanos recibe diariamente en promedio 2 mil 200 toneladas de estos residuos, en Naucalpan de Juárez

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) clausuró solo una parte del relleno sanitario “Puente de Piedra”, de Naucalpan, que registró una fuga de lixiviados que afectaron al arroyo San Juan y que mató a cientos de peces y aves que se encontraban en el cuerpo de agua de la Presa Madín, ubicada en Atizapán.

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La Comisión Nacional del Agua (Conagua) determinó que las descargas provenientes del basurero sobrepasaron el límite máximo permisible para materia orgánica y para nitrógeno total, establecidos por la NOM-001-SEMARNAT-1996. Sin embargo, la Profesa emitió una clausura parcial y temporal según informó la propia Procuraduría.

Autoridades emitieron el procedimiento para que se emitan las sanciones y apliquen las multas correspondientes. Sin embargo, la clausura del relleno sanitario solo aplicó al cincuenta por ciento y de manera temporal.

De forma precautoria, esta Procuraduría impuso como medida de seguridad la Clausura Parcial Temporal, restringiendo la operación del relleno a un 50%, la cual queda condicionada al cumplimiento de las siguientes medidas de urgente aplicación”.

Las condiciones concedidas por la Profepa fueron que el relleno aplique “las medidas necesarias para cumplir con las especificaciones técnicas establecidas en la Norma Oficial Mexicana NOM-083-SEMARNAT-2003, relacionadas con la conducción y captación de lixiviados que se generan en el relleno sanitario”.

Asimismo “realizar un programa de monitoreo de lixiviados y presentar los resultados ante esta Procuraduría. Diseñar y poner en operación un drenaje pluvial para el desvío y desalojo de escurrimientos de aguas pluviales. Presentar un programa de reparación del daño ambiental causado por las descargas de lixiviados al río San Juan y a la Presa Madín”.

Las muestras recolectadas aguas arriba y abajo del punto de descarga del relleno sanitario, en el río San Juan —que descarga en la Presa—, fueron analizadas por el Laboratorio Nacional de Referencia de la Conagua y por el Laboratorio de Análisis Fisicoquímicos y Bacteriológicos del OCAVM, cuyos resultados indican que se sobrepasa el límite máximo permisible para materia orgánica y para nitrógeno total, establecidos por la NOM-001-SEMARNAT-1996.

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El relleno sanitario de residuos sólidos urbanos y de manejo especial concesionado para su operación a una empresa —responsable de la contaminación— recibe diariamente en promedio 2 mil 200 toneladas de estos residuos, en Naucalpan de Juárez.

En un comunicado, la Conagua especificó que del relleno sanitario se ha derramado un flujo de lixiviado generado por la percolación de sustancias orgánicas e inorgánicas solubles en agua, lo cual desemboca sobre la margen izquierda del río San Juan.

A partir de ello, se concluye que se deben tratar los lixiviados y las aguas residuales para evitar que se viertan directamente al río o que se percolen a las aguas subterráneas, ya que contienen materia orgánica poco biodegradable”.

Por otro lado, “personal del OCAVM realizó una visita de inspección al relleno sanitario, donde se encontró que el origen del escurrimiento de lixiviados proviene de una pequeña laguna de oxidación; sin embargo, al no existir tubería ni llave de paso que suspenda el fluido, se colocaron sellos de suspensión al borde de esa laguna”.