¿Quién entiende a la SEP?

Entre tanto ajetreo partidista y festejos de fe de la semana pasada, para muchos maestros pasó desapercibido una serie de hechos vinculados a la educación pública del país. En particular llaman la atención las declaraciones del titular de la Secretaría de Educación Pública federal (SEP), Otto Granados Roldán, quien nuevamente reduce la cacareada reforma educativa al asunto de plazas docentes en su modalidad de ingreso y promoción. El funcionario no hace referencia ni por error a la nueva tira curricular que se pretende imponer al inicio del ciclo escolar 2018-2019, deja de lado el fracaso inicial de la pretendida capacitación
abril 3, 2018

Entre tanto ajetreo partidista y festejos de fe de la semana pasada, para muchos maestros pasó desapercibido una serie de hechos vinculados a la educación pública del país. En particular llaman la atención las declaraciones del titular de la Secretaría de Educación Pública federal (SEP), Otto Granados Roldán, quien nuevamente reduce la cacareada reforma educativa al asunto de plazas docentes en su modalidad de ingreso y promoción.

El funcionario no hace referencia ni por error a la nueva tira curricular que se pretende imponer al inicio del ciclo escolar 2018-2019, deja de lado el fracaso inicial de la pretendida capacitación en educación básica llamada “oferta de cursos en línea Colección de Aprendizajes Clave” con grandes deficiencias en su organización, presentando ya múltiples quejas de maestros de diferentes partes del país, entre otros en aspectos como el acceso a la plataforma, que se hace imposible por la gran cantidad de usuarios que han sido obligados por sus autoridades a inscribirse y el diseño rustico que presenta la misma, vinculada a todas luces a posturas conductistas (estímulo-respuesta), totalmente  lejanas a las teorías de la conectividad inherentes a la política inclusiva que se pretende en educación en América latina y la zona del Caribe, como parte de la tendencia mundial actual.

La conferencia anual de la Sociedad de Educación Comparada e Internacional, llevada a cabo la semana pasada en la ciudad de México, queda como testigo fiel de la participación del titular de la SEP con afirmaciones que en nada ayudan al gobierno federal por concluir y su política educativa centrada en la llamada reforma educativa, al asegurar el martes 27 de marzo, lo siguiente:

“Si al siguiente gobierno no le gusta, no le interesa, y de pronto manda iniciativas de alcance constitucional o legal, y de pronto se las aprueban, esta reforma pasará a formar parte de la historia, se puede caer la reforma educativa, sin importar su arquitectura constitucional, normativa y parcialmente institucional”.

La manifestación pública del funcionario causó diversos efectos en el profesorado, hubo algarabía en muchos, decepción, enojo y dudas en otros, muchas dudas, en particular respecto a qué pasará con los maestros que obtuvieron un ascenso mediante la evaluación para la promoción o a quienes se incorporaron al servicio gracias al examen para el ingreso.

La respuesta legal a dicha interrogante es la permanencia en la plaza obtenida al constituirse en un derecho adquirido, por tanto irrenunciable, como lo garantiza el artículo 123 Constitucional para devolver la calma a los profesores que se sometieron a lo establecido en dichas evaluaciones.

En otro orden de ideas, la afirmación del tercer encargado de la SEP en esta administración federal, no se da de manera aislada, se concatena directamente a las acciones del presidente en turno del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación en México.

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