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Recordar a los olvidados: celebran Día de los Pueblos Indígenas

Este sector cargan desde hace muchas décadas con discriminación, invisibilización y paternalismo

Este 9 de agosto se conmemora el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, sector de la población que en muchos casos, en México, está relacionado con altos niveles de pobreza, desnutrición y falta de seguridad social.

De acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas, los grupos indígenas cargan desde hace muchas décadas con discriminación, invisibilización, paternalismo y muchos aspectos más que se transforman sin que hasta el momento haya una trato simple e igualitario, como lo consigna el artículo segundo de la Constitución política de los Estados Unidos Mexicanos, que, entre otras cosas, señala:

“Esta Constitución reconoce y garantiza el derecho de los pueblos y las comunidades indígenas a la libre determinación y, en consecuencia, a la autonomía para:

I. Decidir sus formas internas de convivencia y organización social, económica, política y cultural.

II. Aplicar sus propios sistemas normativos en la regulación y solución de sus conflictos internos, sujetándose a los principios generales de esta Constitución, respetando las garantías individuales, los derechos humanos y, de manera relevante, la dignidad e integridad de las mujeres. La ley establecerá los casos y procedimientos de validación por los jueces o tribunales correspondientes.

III. Elegir de acuerdo con sus normas, procedimientos y prácticas tradicionales, a las autoridades o representantes para el ejercicio de sus formas propias de gobierno interno, garantizando que las mujeres y los hombres indígenas disfrutarán y ejercerán su derecho de votar y ser votados en condiciones de igualdad; así como a acceder y desempeñar los cargos públicos y de elección popular para los que hayan sido electos o designados, en un marco que respete el pacto federal, la soberanía de los Estados y la autonomía de la Ciudad de México. En ningún caso las prácticas comunitarias podrán limitar los derechos político-electorales de los y las ciudadanas en la elección de sus autoridades municipales.

IV. Preservar y enriquecer sus lenguas, conocimientos y todos los elementos que constituyan su cultura e identidad.

V. Conservar y mejorar el hábitat y preservar la integridad de sus tierras en los términos establecidos en esta Constitución”.

En concordancia, el Estado de México cuenta con una Ley de Derechos y Cultura Indígena del Estado de México que, en su artículo 22 menciona:

“Los procesos de planeación estatal y municipal deberán considerar el mejoramiento de las condiciones de vida y de trabajo y del nivel de salud y educación de los pueblos indígenas, con su participación y cooperación”.

El sector indígena ha sido históricamente beneficiario de programas sociales que, en ocasiones, responden a coyunturas electorales; los programas actuales “Familias fuertes” y “Salario rosa” tienen gran impacto en zonas rurales indígenas, están también los programas:

“Vivienda indígena digna, infraestructura indígena”, “Desarrollo integral indígena y Acción Social Orgullo Originario”; no obstante, los programas no diminuyen significativamente los niveles de rezago social de los grupos indígenas.

Indígenas en el Estado de México

La entidad cuenta con los pueblos originarios: mazahuas, otomíes, nahuas, matlatzincas y tlahuicas, los cuales habitan, principalmente en municipios como San José del Rincón, San Felipe del Progreso, Temoaya, Temascalcingo, Valle de Bravo, Villa de Allende y Villa Victoria, Ixtlahuaca y Toluca, según la publicación del Instituto de Estudios Legislativos, el documento “Poblaciones indígenas en el Estado de México”.

En la entidad en 2015 el 52.27 por ciento de la población identificada como indígena era mazahua residentes de Almoloya de Juárez, Atlacomulco, Donato Guerra, El Oro, Ixtapan del Oro, Ixtlahuaca, Jocotitlán, San Felipe del Progreso, San José del Rincón, Temascalcingo, Valle de Bravo, Villa de Allende y Villa Victoria, según el documento de Inesle.

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El siguiente grupo más numeroso corresponde a la etnia otomí, que radica en Acambay de Ruíz Castañeda, Aculco, Amanalco, Caluphuac, Chapa de Mota, Jilotepec, Jiquipilco, Lerma, Metepec, Ocoyoacac, Otzolotepec, Morelos, Soyaniquilpan, Temascalcingo, Temoaya, Tiangustenco, Timilpan, Toluca, Villa del Carbón, Xonacatlán y Zinacantepec.

Los nahuas ocupaba el tercer lugar en número en municipios como Amecameca, Capulhuac, Tejupilco, Tenancingo, Tenango del Valle, Temascaltepec, Tianguistenco, Texcoco, Sultepec y Xalatlaco.

Los matlazincas representan el cuarto grupo indígena más numeroso del estado, siendo, sus comunidades se localizan en Temascaltepec, al sur del Estado de México y, finalmente, los tlahuicas que se ubican en Ocuilan.

Los ignorados

En el Estado de México han sido diversos los movimientos sociales generados entre grupos indígenas: desde aquellos que actualmente luchan por evitar que la construcción del aeropuerto Felipe Ángeles atente contra su forma de vida y organización, en el Anáhuac, hasta quienes persiguen la posibilidad de ser declarados como un municipio autónomo indígena, en San Francisco Tlalcilalcalpan.

Existe una historia de participación de mujeres mazahuas, quienes incluso se han desempeñado como concejalas de un movimiento nacional indígena y han acompañado la lucha del emblématico movimiento indígena del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

No obstante, las deudas con los pueblos indígenas en todos el país y en el Estado de México permanecen, como bien lo señalan las estadísticas y los datos de medición, al respecto, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social concluye que:

“en todas las entidades el porcentaje de la población indígena en situación de pobreza es mayor que la no indígena”.

El indígenas es un sector que históricamente ha presentado –y lo sigue haciendo–situaciones acentuadas de pobreza y vulnerabilidad.