¿Sabes cuál es el origen del Grito de Independencia en México?

¿Sabes cuál es el origen del Grito de Independencia en México?
En 1845, el entonces presidente Antonio López de Santa Anna estableció que la celebración del Grito de Independencia se realizara la noche del 15 de septiembre

Fue la madrugada del 16 de septiembre de 1810 cuando el entonces cura y ex rector de la Universidad de Valladolid, Miguel Hidalgo y Costilla decidió adelantar la revuelta que se venía gestando contra el imperio español, luego de que la conspiración fuera descubierta y aprehendidos varios de sus dirigentes. 

De acuerdo con información del Atlas Histórico de América Latina y El Caribe, elaborado por un grupo multidisciplinario del campo de las ciencias sociales de la Universidad Nacional de Lanús, Argentina, en conjunto con el Centro de Estudios de Integración Latinoamericana «Manuel Ugarte», el discurso del llamado Padre de la Patria fue el siguiente:

Mis amigos y compatriotas: No existe ya para nosotros ni el rey ni los tributos. Esta gabela vergonzosa que solo conviene a los esclavos, la hemos sobrellevado hace tres siglos como signo de la tiranía y servidumbre; terrible mancha que sabremos lavar con nuestros esfuerzos. 

Llegó el momento de nuestra emancipación; ha sonado la hora de nuestra libertad; y si conocéis su gran valor, me ayudaréis a defenderla de la garra ambiciosa de los tiranos. Pocas horas me faltan para que me veáis marchar a la cabeza de los hombres que se precian de ser libres. Os invito a cumplir con este deber. 

De suerte que sin Patria ni libertad estaremos siempre a mucha distancia de la verdadera felicidad. Preciso ha sido dar el paso que ya sabéis, y comenzar por algo ha sido necesario La causa es santa y Dios la protegerá. Los negocios se atropellan y no tendré, por lo mismo, la satisfacción de hablar más tiempo ante vosotros. ¡Viva, pues, la Virgen de Guadalupe! ¡Viva la América, por la cual vamos a combatir!

En septiembre del año pasado, la Comisión Nacional de Derechos Humanos, CNDH, publicó un texto referente a este momento crucial en la historia de México. Recordó que ya sin Hidalgo, quien había sido fusilado, Ignacio López Rayón y Andrés Quintana Roo realizaron el primer acto conmemorativo del Grito de Dolores, el 16 de septiembre de 1812, en el edificio El Chapitel, Huichapan, actual estado de Hidalgo.

Poco después, el 14 de septiembre de 1813, José María Morelos la incluyó como el sentimiento 23 de sus Sentimientos de la Nación, declarando:

Que igualmente se solemnice el día 16 de septiembre todos los años, como el día aniversario en que se levantó la voz de la Independencia y nuestra santa libertad comenzó, pues en ese día fue en el que se desplegaron los labios de la nación para reclamar sus derechos con espada en mano para ser oída; recordando siempre el mérito del grande héroe, el señor don Miguel Hidalgo y su compañero don Ignacio Allende”.

Fue en 1821 cuando, después de la victoria del Ejército Trigarante, el primer gobierno del México independiente ―la Junta Provisional Gubernativa, conformada por Vicente Guerrero, Guadalupe Victoria y Agustín de Iturbide― declaró al 16 de septiembre como día de fiesta nacional. En 1823, Guadalupe Victoria dispuso llevar a la Ciudad de México los restos de los primeros héroes, para rendirles honores como se merecían, depositándolos en la catedral. Al año siguiente, el Congreso Constituyente estableció por decreto sólo dos festividades cívicas: el 16 de septiembre fue una de ellas”.

En su libro “El Palacio Nacional de México”, Artemio del Valle Arizpe menciona que fue el presidente Antonio López de Santa Anna quien en 1845 estableció que la conmemoración del Grito de Independencia se realizara la noche del 15 de septiembre y no en la madrugada del 16 cuando se realizó originalmente.

No hay protocolo a seguir para la noche del grito: el Ejecutivo a quien corresponde darlo, puede modificar el discurso y la acción, siempre y cuando se emule el momento histórico. Por lo mismo, esta conmemoración en más de una ocasión ha servido para trasmitir al pueblo las intenciones del gobierno en turno, (…) la celebración empieza la noche de 15 alrededor de las 23:00 horas, cuando el presidente de México da el Grito de Independencia ―emula con ello a Hidalgo― desde un balcón de Palacio Nacional…

La historia

Aunque no está comprobado que el denominado “Padre de la patria”, Miguel Hidalgo y Costilla, hay gritado la noche del 15 de septiembre en Dolores para invocar a la rebelión, sí lo está que, en México, en las últimas fechas cada autoridad ha utilizado dicha costumbre para hacer propganada, apología o veneración a lo que, cada quien, crea.

La noche del 15 de septiembre del 2021, desde el balcón principal del Palacio Nacional, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, incluyó en la tradicional arenga un viva la fraternidad universal, uno al amor al prójimo y uno más a las culturas del México prehispánico, esta última con diversas interpretaciones, una de ellas recogida en el Diario La Razón como una “intención de convertir el desfile militar del jueves en un nuevo escenario para difundir su visión de la historia mexicana”.

Esta opinión, del historiador mexicano, Juan Miguel Zunzunegui, sigue la La Razón afirma que “las falsedades históricas de AMLO buscan crear un enemigo como España. El objetivo es tapar sus responsabilidades ante las críticas a su proyecto autodefinido como ´Cuarta Transformación´ tras la Guerra de la Independencia (1810-1821), la Guerra de Reforma (1858-1861) y la Revolución Mexicana (1910-1917): Hasta este año, nunca nadie en México había escuchado la frase: 500 años de resistencia indígena”.

Y, efectivamente, se ha anunciado la conmemoración de los 500 años de las resistencia indígena y los 700 de la fundación de la capital azteca Tenochtitlán sin que algunos compartan la idea de dichas celebraciones.

Ya estaba anunciado que el acto sería “en memoria de las heroínas y héroes” que acabaron con la Conquista. El País menciona “ la festividad se convirtió en una exaltación de la resistencia indígena como alternativa al recuerdo de lo que los dirigentes de la Cuarta Transformación, el proyecto político obradorista, suelen definir como la mal llamada conquista”.

Por otra parte, dependiendo del momento histórico, los presidentes también han modificado el grito de cada 15 de septiembre; el viva a ala democracia ha sido un grito casi constante, tanto por los presidentes de extraccion priista como los panistas y ahora por López Obrador; así como el de la justicia y –por razones entendidas– la de los personajes participantes en el movimiento independentista.

“Viva la fraternidad universal” y “Viva el amor al prójimo” son también aportaciones de López Obrador, quien e lo largo de su mandato ha realizado un discurso que habla del amor universal y de la fraternidad entre las naciones; Ricardo Alemán –en su columna La otra opinión– considera que la “Gran Fraternidad Universal” de la que habló López Obrador fue la “misma que fundó el francés Serge Raynaud, misma que se convirtió en un movimiento con sede actual en Caracas (Venezuela)”.

Alemán escrbe: “En realidad, la relación va más allá de lo evidente, pues la Gran Fraternidad Universal fundada por el Dr. Serge Raynaud realmente se convirtió en una secta religiosa, que en 947, cuando Serge Raynaud partió hacia el continente americano acompañado por su esposa y dos discípulos; después de pasar por Nueva York y Guatemala, culminó en la ciudad de  Caracas (Venezuela), donde lo estaba esperando un personaje con el que había mantenido correspondencia: José Manuel Estrada, quien había creado el grupo Iglesia Católica Liberal y se había autordenado ´sacerdote´. Estando ahí, Estrada les había inculcado a los seguidores de su secta la creencia de que un hombre habría de llegar para la transformación del mundo y lo estaba esperando desde hacía diez años”.

Al dia siguiente del grito de independencia y con el presidente de Cuba, Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, como invitado, otros calificaron la “fraternidad universal” como una invitación a la unidad latinoamericana.

Al final, menciona el historiador Carlos Herrejón Peredo respecto al grito que los presidentes mexicanos hacen desde el Palacio Nacional, existen dos corrientes: La nacionalista y patriótica, que es la que afirma que Hidalgo gritó “Viva la Independencia” y otra más conservadora, que señala que lo que se gritó fue “Viva Fernando II”.

Juan Aldama, dijo Herrejón Peredo en una entrevista a propósito del grito, fue testigo presencial y mencionó que Hidalgo exhortaba a la muchedumbre a unirse para defender el país porque querían los europeos entregarlo a los franceses; dijo que se acabó la opresión y a los tributos y a los que me sigan les pagaría un peso a los de caballo y medio peso a los de a pie, sin vivas…