Sálvese quien lea

Lo que dura dura Daniel Chavarría, novelista uruguayo radicado en Cuba desde 1969 (con tamaña influencia en la isla caribeña que fue distinguido con el Premio Nacional de Literatura 2010, por “la deslumbrante riqueza imaginativa y de lenguaje de su vasta obra”), cuenta con decenas de libros publicados, y ha sido merecedor de diversos premios, sobre todo por su temática policial. Aunque, en esta ocasión, la investigación no es para resolver un crimen, sino un extrañísimo caso: el del priapismo. Un doctor viaja a la Cuba rural, en donde descubre varios casos de esta rarísima enfermedad, que mantiene al miembro
julio 30, 2016

Lo que dura dura

Daniel Chavarría, novelista uruguayo radicado en Cuba desde 1969 (con tamaña influencia en la isla caribeña que fue distinguido con el Premio Nacional de Literatura 2010, por “la deslumbrante riqueza imaginativa y de lenguaje de su vasta obra”), cuenta con decenas de libros publicados, y ha sido merecedor de diversos premios, sobre todo por su temática policial.

Aunque, en esta ocasión, la investigación no es para resolver un crimen, sino un extrañísimo caso: el del priapismo. Un doctor viaja a la Cuba rural, en donde descubre varios casos de esta rarísima enfermedad, que mantiene al miembro masculino en una perenne erección con terribles consecuencias, incluida la amputación. Tal es el meollo que empieza a tejer la trama de “Lo que dura dura”.

Mas, conforme nos adentramos en su lectura, descubrimos a otros tres personajes: el Bayo, el Mon y el Nitro, quienes, unidos al médico Bebo, forman un peculiar póker. Mientras dos de ellos son eminentes profesionistas dedicados a la ciencia, los otros dos son delincuentes. Los cuatro reflejan las dos caras de una misma moneda, la de la Cuba “más profunda”.

La novela es muy amena (bien dijo el autor en una entrevista que trata de hacer “una literatura al alcance de amplios sectores de la población, con dignidad, sin caer en el mercantilismo”) y está ejemplarmente escrita; no en balde obtuvo el Premio Ciudad de Palma “Camilo José Cela” en 2004. Sarcasmo, humor, crueldad, enardecimiento: el retrato de una sociedad cubana que bien puede representar la realidad de cualquier lugar.

 

Síguenos

PUBLICIDAD

BOLETÍN

Únete a nuestra lista de correo

Como tú, odiamos el spam

Síguenos