Santo Tomás: sólo nueve policías para cuidar a 10 mil habitantes

La corporación municipal tiene 18 elementos divididos en dos turnos y apenas cinco armas regularizadas. La seguridad depende del respaldo de fuerzas estatales y federales
agosto 25, 2026

Santo Tomás de los Plátanos tiene nueve policías por turno para cuidar a casi 10 mil habitantes. Son nueve agentes para vigilar la cabecera municipal, atender las comunidades y recorrer un territorio montañoso situado a 107 kilómetros de Toluca, en el extremo occidental del Estado de México.

La corporación completa está integrada por 18 elementos, pero debe dividirse para cubrir el día y la noche. En el mejor de los casos, el municipio dispone al mismo tiempo de un policía por cada mil 81 habitantes. La cifra disminuye cuando alguno descansa, se incapacita, acude a capacitación o realiza tareas administrativas.

El problema no termina ahí. La Policía Municipal cuenta con sólo cinco armas regularizadas. Ni siquiera hay una para cada agente en servicio.

El vecino pobre de Valle de Bravo

Santo Tomás limita al norte con Ixtapan del Oro, Valle de Bravo y Michoacán; al sur con Otzoloapan, y al oriente nuevamente con Valle de Bravo. Su cabecera se encuentra a unos 26 kilómetros del centro vallesano.

La vecindad expone uno de los contrastes más crudos del poniente mexiquense. De un lado está Valle de Bravo, territorio de residencias de descanso, clubes privados, marinas y propiedades valuadas en decenas de millones de pesos. Del otro, un municipio rural donde más de la mitad de la población vive en pobreza.

Santo Tomás tenía 9 mil 729 habitantes en 2020. De ellos, 46.8 por ciento se encontraba en pobreza moderada y 8.22 por ciento en pobreza extrema. En conjunto, 55 de cada cien habitantes vivían en pobreza. Otro 37.3 por ciento era vulnerable por alguna carencia social.

Santo Tomás limita al norte con Ixtapan del Oro, Valle de Bravo y Michoacán; al sur con Otzoloapan, y al oriente nuevamente con Valle de Bravo. / Foto: Redes Sociales

Las principales privaciones estaban relacionadas con el acceso a la seguridad social, los servicios básicos de la vivienda y el rezago educativo.

La dispersión de las comunidades y las condiciones del terreno complican todavía más la vigilancia. No se trata sólo de cuántas personas debe proteger cada policía, sino de las distancias que los agentes deben recorrer y del tiempo necesario para responder a una emergencia.

Un presupuesto de 129 millones

El Ayuntamiento aprobó para 2025 un presupuesto de 129 millones 169 mil pesos. Sólo 1.8 millones correspondían a ingresos propios; más de 127 millones llegarían mediante participaciones, aportaciones y transferencias.

Por cada cien pesos disponibles para el gobierno municipal, alrededor de 98 procedían de recursos estatales o federales.

Con ese presupuesto, Santo Tomás mantiene una policía de 18 integrantes. Durante la actual administración fueron adquiridas tres patrullas y se prevé incorporar otras dos. Pero aumentar el parque vehicular no resuelve el problema de fondo: faltan agentes para ocupar las unidades y armas regularizadas para equiparlos.

Pocas denuncias no bastan

Los registros oficiales colocan a Santo Tomás entre los municipios con menor número absoluto de carpetas de investigación. El alcalde Ismael Matías sostiene que la demarcación ocupa el octavo lugar estatal en seguridad y asegura que no se han presentado denuncias por homicidio, feminicidio, secuestro, extorsión o robo.

En octubre de 2025 se abrieron apenas tres carpetas: dos por otros delitos del fuero común y una por violencia familiar.

La cifra es baja, pero admite más de una lectura. Puede indicar que ocurren pocos delitos; también puede reflejar el tamaño de la población, la distancia respecto de las agencias del Ministerio Público, la desconfianza en las autoridades o la falta de denuncia. Las carpetas contabilizan los hechos que llegan a la Fiscalía, no necesariamente todo lo que sucede en el municipio.

Tampoco es posible atribuir la tranquilidad únicamente a la Policía Municipal. Santo Tomás recibe apoyo de la Policía Estatal y de fuerzas federales desplegadas en la región. Con nueve agentes por turno, la seguridad cotidiana depende, en buena medida, de esa presencia externa.

Una policía reconstruida

El tamaño de la corporación fue revelado por Ismael Matías durante el Conversatorio AD. El alcalde explicó que el área de Seguridad Pública tuvo que ser reorganizada después del Operativo Enjambre, que sacudió al gobierno municipal.

La operación derivó en las detenciones de María del Rosario Matías Esquivel, expresidenta municipal, y de Pedro Luis Hernández de Paz, quien había sido electo alcalde para el periodo 2025-2027.

La Policía Municipal cuenta con sólo cinco armas regularizadas. Ni siquiera hay una para cada agente en servicio./ Foto: Archivo AD Noticias

La Policía Estatal permaneció cerca de tres meses en Santo Tomás mientras el nuevo gobierno buscaba un director de Seguridad Pública y sometía a los elementos a exámenes de control de confianza. Uno de los mandos designados reprobó las evaluaciones y fue separado del cargo.

La baja incidencia delictiva ofrece una fotografía favorable, pero no corrige la debilidad institucional. Santo Tomás puede registrar pocas denuncias y contar con el respaldo de otras corporaciones; su primera línea de protección, sin embargo, sigue reducida a nueve policías por turno para casi 10 mil habitantes.

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