¿Se calienta el Edomex?

Cinco dudas incómodas sobre Higinio, Delfina, ISSEMYM y la disputa política en Edomex rumbo a 2027.

abril 22, 2026
  • ¿Higinio: candidato viable… o apuesta que no pasa por la gente?
  • ¿La gobernadora escuchó… o ya midió el alcance?
  • ¿ISSEMYM: rescate… o institución imposible de sostener?
  • ¿Autopista Siervo de la Nación: daño… o concesión sin presión?
  • ¿Coyuntura… o el poder acomodándose?

1. ¿Higinio: candidato viable… o apuesta que no pasa por la gente?

Higinio va para 70. En 2029 tendría 73. La pregunta no es si quiere. La política está llena de gente que quiere. La pregunta es otra, mucho más incómoda: ¿alguien lo está buscando? Porque en democracia no gana el que más historia tiene… sino el que la gente decide votar.

  • Pensar que la edad no importa suena cómodo… hasta que aparece la pregunta inevitable: ¿quién garantiza que puede sostener una campaña y un gobierno completo en esas condiciones?
  • Apostar a que la trayectoria alcanza implica asumir que la memoria pública es indulgente… pero entonces surge la duda: ¿cuántos de los suyos realmente lo respaldarían hoy sin reservas?
  • Confiar en la estructura como motor electoral parece lógico… aunque incomoda preguntar: ¿a quién ha tenido que buscar, tocar la puerta y pedir apoyo para seguir en la conversación?
  • Creer que su nombre sigue pesando en la mesa nacional tranquiliza… pero obliga a formular lo que nadie dice en público: ¿Claudia Sheinbaum avala realmente ese lance… o solo lo tolera?
  • Sostener que su candidatura es viable exige ir más al fondo de la memoria política: ¿el propio Andrés Manuel López Obrador respaldaría hoy una apuesta así… o ese tipo de decisiones ya cambiaron de manos?

***

2. ¿La gobernadora escuchó… o ya midió el alcance?

No habla tanto de quien grita… sino de quien gobierna. Cuando se corea “gobernador” a otro actor, deja de ser anécdota. Es mensaje.

  1. Pensar que fue entusiasmo suena cómodo… hasta que aparece la pregunta inevitable: ¿Delfina Gómez Álvarez lo leyó como irrelevante… o como señal de que algo se mueve fuera de su control?
  2. Suponer que no pasa nada ayuda a sostener la calma… pero deja flotando lo esencial: ¿cómo interpreta que actores de su propio bloque construyan narrativa sin ella?
  3. Confiar en que la estructura sigue alineada tranquiliza… aunque incomoda preguntar: ¿esto refleja disciplina… o libertad para que cada quien juegue su propio juego?
  4. Creer que el silencio es prudencia parece lógico… pero obliga a ir al fondo: ¿calló por estrategia… o porque no había margen para responder?
  5. Asumir que fue un hecho aislado simplifica… aunque queda la duda que pesa: ¿esto fue un momento… o el inicio de un reacomodo más profundo?

***

3. ¿ISSEMYM: rescate… o institución imposible de sostener?

Renuncia el director en plena crisis. No después, no antes: en medio. Cuando una institución en terapia intensiva pierde al responsable, el problema deja de ser la persona… y se vuelve estructura. Porque aquí no solo se van los directores: nadie logra quedarse.

  1. Pensar que es una decisión personal suena cómodo… hasta que aparece la pregunta inevitable: ¿por qué se va en el momento más crítico del instituto?
  2. Asumir que el relevo estaba previsto tranquiliza… pero deja flotando lo esencial: ¿para qué llegó si no iba a sostener el proceso de rescate?
  3. Confiar en que el problema es de nombres simplifica… aunque incomoda preguntar: ¿por qué en el ISSEMYM ningún director logra durar lo suficiente para cambiar algo?
  4. Creer que es un episodio más evita profundizar… pero obliga a ir al fondo: ¿qué pesa más en su crisis, la corrupción, la incompetencia… o la inestabilidad permanente?
  5. Pensar que el relevo resolverá algo suena optimista… aunque deja la duda que importa: ¿el problema es quién llega… o un sistema que no se deja corregir?

***

4. ¿Autopista Siervo de la Nación: daño… o concesión sin presión?

La autopista Siervo de la Nación, en Ecatepec, sigue cerrada tras el incendio en Venta de Carpio. El fuego no fue menor: dañó estructura, concreto y soporte de la vía. Hoy no hay paso porque no hay garantía de seguridad. Pero aquí lo relevante no es el incendio… es quién responde después. La concesión Pepe Miguel y Mota-Engil. Y cuando una vía concesionada se cae —literal o funcionalmente— ya no es accidente… es responsabilidad contractual.

  1. Pensar que todo depende del dictamen técnico suena razonable… hasta que aparece la pregunta inevitable: ¿qué obligaciones tiene Mota-Engil para reparar y en cuánto tiempo debe hacerlo según su contrato?
  2. Asumir que la empresa actuará con rapidez tranquiliza… pero obliga a preguntar: ¿cuánto gana esa concesión como para no poder responder de inmediato ante una emergencia así?
  3. Confiar en que el gobierno estatal está encima del tema suena institucional… aunque incomoda cuestionar: ¿por qué no hay una exigencia pública firme para acelerar la reparación?
  4. Creer que es solo un asunto técnico evita el conflicto… pero deja la duda política de fondo: ¿qué tanto pesan las relaciones entre poder y concesionarios cuando hay que exigir resultados?
  5. Pensar que la vía se abrirá “cuando esté lista” simplifica… aunque obliga a ir más lejos: ¿quién asume el costo social y económico de mantener cerrada una arteria clave sin tiempos claros?

***

5. ¿Coyuntura… o el poder acomodándose?

Empiezan a pasar cosas. Renuncias, movimientos, silencios, desplantes. Nada extraordinario… salvo el momento. Porque en política el calendario no es neutro: conforme se acercan las elecciones, lo disperso empieza a parecer patrón.

  1. Pensar que son hechos aislados tranquiliza… hasta que aparece la pregunta inevitable: ¿cuántas de estas decisiones responden realmente a gestión… y cuántas a cálculo electoral anticipado?
  2. Asumir que el gobierno sigue su curso normal suena institucional… pero obliga a preguntarse: ¿en qué momento la administración empieza a subordinarse a la disputa por el poder?
  3. Creer que los actores se mueven por agenda pública resulta cómodo… aunque incomoda cuestionar: ¿quién está reacomodando posiciones de cara a 2027 sin decirlo abiertamente?
  4. Confiar en que el sistema mantiene equilibrio parece lógico… pero deja la duda de fondo: ¿qué tensiones internas se están procesando hoy que mañana serán abiertas?
  5. Pensar que aún falta tiempo para la contienda simplifica… aunque obliga a ir más lejos: ¿y si la elección ya empezó… solo que todavía no se reconoce como tal?

Las más leídas

Síguenos

Te recomendamos