Los diputados de la LX Legislatura no logran ponerse de acuerdo sobre el presupuesto 2020. Las razones no se socializan, permanecen como asunto de un grupo cerrado; no hay acuerdo ni en la bancada mayoritaria de 38 diputados de Morena, en la que al menos 7 se resisten a aprobar el proyecto presentado por el Poder Ejecutivo. Los 12 votos de los priistas están a favor; los ocho del PAN, ocho del PT, cinco del PES, dos del PRD y dos del PVEM, son francamente un misterio. De acuerdo a la constitución local, artículo 61 fracción XXX, este domingo se les venció el plazo, aunque podrían hacerlo hasta el 31 de enero. No hay duda, el Estado de México tendrá presupuesto y todo indica que, salvo matices, será en los terminos originales solicitados.
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La respuesta institucional y personal de la UAEMex y su rector a la movibilización estudiantil detonada por la violencia femincida fue la correcta: con la sensibilidad y humildad que requería la situación, pero sin flaqueza: Alfredo Barrera y parte de su gabinete sentados en el piso como los alumnos embozados e indignados. Hubo diálogo ríspido, tenso, pero respetuoso. Allí la grandeza universitaria. Por el contrario, lamentable la arrogancia en la Fiscalía de Justicia del Estado de México con la manifestación simultanea de ciudadanos lastimados por el crimen. Allí, la respuesta fue cercar las instalaciones con granderos y la negativa del fiscal a dialogar directamente con ellos. Hay niveles.
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El desplante autoritario de la alcaldesa de Metepec de pretender instalar el cuartel de Guardia Nacional en terrenos del parque público “La Pila” a pesar al rechazo popular y la oposición de ambientalistas no prosperará. La necedad de Gabriela Gamboa ha sido derrotada, ganó la razón, ganó la gente. La exalcaldesa Ana Lilia Herrera, que hizo lo correcto y se puso del lado del pueblo que un día gobernó, le dio la puntilla la semana pasada con el exhorto de la LXIV Legislatura federal a la que pertenece como diputada. Gran lección de control social al poder.
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El fraude en las elecciones de la Unión de Pensionados y Pensionistas del Issemym es una vergüenza para un Estado en pleno proceso de desmantelamiento del régimen autoritario y antidemocrático. Fue una obscenidad: relleno de urnas, padrón de votantes manipulado, órgano electoral a modo y más votos que votantes. Raymundo Hernandez Mendoza, el presidente saliente, y Juan Costilla, el espurio entrante, deberían ser llamados a cuentas por las autoridades. Muy lamentable que las fuerzas políticas y los integrantes del poder público pretendan soslayar, con su silencio, tan abyecto hecho.
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Los apetitos de clanes políticos y las tentaciones de personajes de los otros poderes por meter la mano en la elección del nuevo presidente del Tribunal Superior de Justicia, del Consejo de la Judicatura y de 10 magistrados, son obvios. Aún así, en el Poder Judicial hay conceso para cerrarles el paso y no tolerar ningun intento de intervención. El establishment prevalecerá.



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