Skip to content Skip to footer
escuelasparticulares

Se dice que

Hace unas semanas el senador Eruviel Ávila sintió en carne propia lo mismo que cientos de miles, millones, de mexiquenses víctimas de la delincuencia. Se metieron a robar a su residencia en Interlomas a pesar de todas las medidas de seguridad

Un nuevo escándalo de abusos está a punto de estallar en la Universidad Autónoma del Estado de México que seguramente descolocará al actual secretario de Finanzas, Octavio Bernal Ramos, a quien se señala como uno de los funcionarios de la administración anterior que recibió mes con mes bonos por 150 mil pesos, casi el doble de su salario nominal reportado. El asunto es grave y pondría al descubierto el desaseo de los recursos que obtiene la UAEMex con el cobro de cuotas a los estudiantes.

*

Hace unas semanas el senador Eruviel Ávila sintió en carne propia lo mismo que cientos de miles, millones, de mexiquenses víctimas de la delincuencia. Se metieron a robar a su residencia en Interlomas a pesar de todas las medidas de seguridad. Qué paradoja, cuando vivía en Ecatepec nunca le pasó, nada más se mudó a Huixquilucan, allí donde viven los ricos entre los ricos del Edomex y entonces sí lo asaltaron. A ver si ese crimen sí lo resuelve la Fiscalía.

*

Aunque a los suspirantes priistas se les quemen las habas, estos son los tiempos del gobernador Alfredo Del Mazo. Por elemental lealtad y respeto deberían entenderlo. Quienes han acelerado los tiempos de la sucesión son ellos que, inocentemente, cayeron en el juego del exalcalde y hoy diputado panista, Enrique Vargas. No por mucho madrugar amanece más temprano.

*

Al arzobispo de la arquidiócesis de Toluca, Francisco Chavolla Ramos, le cayó como patada al hígado la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación de despenalizar el aborto en todo el territorio nacional, incluido el Estado de México. A él se le identifica como uno de los más activos miembros del clero político que se resistían al derecho a decidir de las mujeres. Su poder era tal que fue suficiente para contener los intentos de los diputados locales para legislar al respecto.

*

Alejandro del Valle ganó una fortuna haciendo negocios en el Estado de México en tiempos de Arturo Montiel. Aquí se hizo verdaderamente rico. Llegó como un empresario pequeño y se fue como un potentado. Se asoció con al menos un par de personajes políticos muy conocidos y todavía activó a quien terminó desplumando. Les robó millones y despojó de propiedades, particularmente de un centro comercial en Atlacomulco. Debilitado ahora, preso por defraudador fiscal, seguramente intentarán cobrarle hasta el último peso de lo que les robó. Es un pillo disfrazado de respetable integrante de la iniciativa privada. ¡Pff!