Le sigue lloviendo sobre mojado al nuevo, nuevito, gobernador Del Mazo. No termina de salir de una… cuando ya está en otra. El arranque de su administración ha sido uno de los más complicados de los que se tenga memoria. Surgido de una competidísima –e impugnada– elección, pudo hacerse del poder, pero apenas con lo suficiente; ello implicaría de suyo un arranque lento, cauto y de mucha negociación política con los grupos de interés, para asirse fuerte al cargo. Después, los sismos –y su estela de daños y dolor–, la rapiña de la administración anterior, la escasez de dinero, el escándalo mediático por la quiebra moral e institucional del sistema carcelario, la crisis del sistema público de salud, la crisis de seguridad con su escalada violenta y, para acabarla de amolar, la muerte de un ejecutivo de Televisa y la furibunda reacción de esa empresa (la cual, desde los tiempos en que era candidato, lo trata muy mal). Y lo peor apenas está por venir, con la disputa de las candidaturas y las votaciones concurrentes para renovar las legislaturas estatal y federal, la presidencia de la república y los 125 gobiernos municipales. Esto está en chino.
*
No es exageración, pero al gobernador se le ve físicamente agotado, con más canas y menos pelo, envejecido prematuramente y mucho más delgado de lo normal. Es obvio que no la está pasando del todo bien, parecería estar abrumado; tal vez eso explique la percepción de inmovilidad, el ensimismamiento que tanto le critican ahora sus adversarios políticos. Alguien debería animarlo, decirle que la parálisis no es opción.
*
Desde hace tiempo existe y opera una especie de club de algunos dueños y directivos de medios locales de comunicación. En pocas palabras, se reúnen regularmente con personajes de la administración pública, en un ánimo más político, mercantil o de relaciones públicas que buscando la nota periodística. Justo ahora, a esa cofradía se le atribuye el vacío informativo y la mala prensa del gobernador, en particular, y su gobierno, en general, así como la supuesta intención de boicotear al nuevo coordinador de Comunicación Social para orillar su remoción. No es por tanto un asunto de libertades, sino de pesos y centavos. ¿Será?
*
Muchos en la oposición han puesto el grito en cielo por la reciente autorización que obtuvo de la legislatura local el gobierno del estado para pedir un préstamo bancario de dos mil 800 millones de pesos; no obstante, en su crítica omiten –deliberadamente– un dato de oro: que la solicitud fue aprobada por mayoría de los 75 diputados con el voto de los grupos parlamentarios del PRI, PAN, Encuentro Social, Movimiento Ciudadano, Nueva Alianza, Verde Ecologista y PT, así como parte del PRD y Morena. Que no se hagan los santos porque, como dicen en el pueblo, para tener boca grande hay que tener cola chica.
*
El recuento de los daños por los sismos del 19-S apenas si se ha clarificado: nueve mil 683 familias damnificadas; cuatro mil 909 escuelas, 346 clínicas y 56 carreteras dañadas, además de afectaciones en los sistemas de distribución de agua en ocho municipios. Parece que ya se sabe, con cierta precisión, el qué; ahora faltan el cuándo y el cómo porque, por lo que se ve, a algunos de los que toman las decisiones y ordenan las acciones ya se le está olvidando.


Síguenos