Toluca, México; 16 de junio de 2018. Históricamente, la secretaría General del Sindicato de Maestros al Servicio del Estado de México (SMSEM) se ha convertido en uno de los espacios más codiciados por los profesores mexiquenses, no sólo porque ese espacio se ha vuelto punta de lanza para escalar en la política estatal, como ha pasado con 14 de los últimos 17 secretarios generales que de modestos profesores pasaron a diputados de altos vuelos, pero también por el presupuesto que recibe cada año y que es utilizado por dirigentes a discreción y sin rendir cuentas a nadie.
Cada quincena, los 104 mil profesores afiliados a ese sindicato son sujetos a la ineludible aportación sindical, que va de los 16 a los 180 pesos según el nivel salarial, misma que es extraída de sus cheques bajo la clave 5462 que aparece con la leyenda “cuota sindicato magisterio”.
Son aportaciones con rango de obligatorias, según lo refiere el artículo 12 de los estatutos magisteriales, que marca como una de las obligaciones de los afiliados al Sindicato a “cumplir con el pago de cuotas establecidas en Consejos y Congresos”, documento que se puede consultar aquí.
Los cálculos más conservadores estiman que cada quincena el sindicato de maestros recauda 8.3 millones de pesos, poco más de 199 millones anuales si se considera que en promedio se descuentan 80 pesos quincenales a los 104 mil afiliados. Y es que conocer a detalle cuánto dinero recauda cada quincena el SMSEM se vuelve un trabajo imposible dada la opacidad que prima en esa agrupación.
Diversas solicitudes de información públicas han intentado conocer a detalle cuánto dinero recauda cada año el sindicato de maestros, pero está información es negada bajo el argumento de que, “las cuotas recaudadas del magisterio es información derivada de recursos privados de los agremiados al Sindicato de Maestros al Servicio del Estado de México (SMSEM), toda vez que el trabajador decide pagar la cuota al sindicato al que pertenece; por tal razón no se trata de recursos públicos en donde no existe obligación normativa de acuerdo a lo establecido por la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública del Estado de México y Municipios, dar a conocer dicha información”, explica.
En que gastan los dirigentes las aportaciones de sus agremiados tampoco se encuentra público, la página de transparencia del SMSEM prácticamente no ofrece ninguna información del uso de los recursos. Un clic al link de procesos de licitación y contratación sólo arroja la leyenda “Con fundamento en los dispuesto por el articulo 1 de la Ley de Contratación Pública del Estado de México y Municipios, no le es aplicable los procesos de licitación y contratación a este Sindicato de Maestros al Servicio del Estado de México (SMSEM)”.
Conocer los sueldos de los dirigentes y del personal que trabaja en ese sindicato tampoco se encuentra público bajo el argumento que “Dentro de este Sujeto Obligado no se cuenta con Servidores Públicos”. Tampoco se encuentra pública la información del gastos en viáticos, representación e información financiera.
La forma en que se maneja el Sindicato de Maestros al Servicio del Estado de México ha dejado serias dudas de la honestidad de sus dirigentes. Sólo la administración de Abraham Saroné Campos fue acusada de realizar dos transferencias millonarias a bancos asiáticos, según documentó en julio de 2016 el periódico A Fondo Edoméx.
De acuerdo con la nota que se puede consultar en aquí, Abraham Saroné Campos y su secretario de Finanzas, Darío Serrano Ortega, aprobaron y firmaron dos transferencias electrónicas por casi tres millones de pesos. El primer depósito, fechado en enero de 2016, se hizo a Hong Kong por 105 mil 292 dólares, un millón 890 mil pesos según el tipo de cambio vigente en aquellos días. La segunda transferencia, firmada y aprobada también por Saroné Campos y Serrano Ortega y de la cual se exhibieron copias de los oficios, se envió a Japón en marzo de 2016 y fue por 56 mil 17 dólares, un millón de pesos según el tipo de cambio de entonces.
Abraham Saroné Campos compite actualmente por un curul en la Cámara local por el Distrito IV de Lerma y está realizando una campaña difícil de financiar con el salario de un modesto profesor y el presupuesto que le da el INE y su partido, apoyo que casi siempre es en especie.
La imagen de Saroné Campos está multiplicada en los municipios de Lerma, Ocoyoacac y San Mateo Atenco y se puede ver hoy en medallones de taxis, en autobuses, en espectaculares, trípticos y en publicidad móvil, que va acompañada de perifoneo.


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