La dirigencia de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) rechazó formalmente este sábado en la Ciudad de México el incremento remunerativo del nueve por ciento ofertado por el gobierno de la República, señalando que se trata de “migajas”, amenazando con un para nacional.
La inconformidad surge de la insuficiencia percibida del paquete económico estructurado por la Secretaría de Educación Pública. El magisterio argumenta que el ajuste financiero anunciado no revierte la pérdida sistemática del poder adquisitivo.
Durante los actos conmemorativos del Día del Maestro, la administración central defendió la medida argumentando un esfuerzo extraordinario dentro de los márgenes presupuestarios actuales de la nación, mientras que los líderes de la coordinadora sostienen que las propuestas oficiales ignoran las peticiones fundamentales entregadas previamente a la mesa gubernamental de diálogo.

Filiberto Frausto Orozco, representante seccional, especificó que, del nueve por ciento anunciado, únicamente el cuatro por ciento ingresa directamente al salario base, quedando por debajo del índice inflacionario.
La dirigencia presentó un documento oficial que exige un ajuste del cien por ciento a las remuneraciones generales. El contingente también demanda la abrogación de la reforma al sistema de pensiones del ISSSTE, condicionando el retiro de plantones a la atención de estos puntos.
La incapacidad para conciliar las políticas de compensación federal con los reclamos docentes expone fallas persistentes en los mecanismos de resolución laboral del Estado.
Ante estas discrepancias, se hizo un llamado para que se realice un paro nacional y movilizaciones en caso de que sus demandas no sean atendidas, algo que podría tener un mayor impacto de cara al Mundial de Futbol que se celebrará en México a partir de junio próximo.

La Asamblea Nacional Representativa definirá en las próximas horas la fecha exacta para iniciar la suspensión indefinida de labores en diversas entidades. El desenlace de las consultas internas determinará si se interrumpen las actividades académicas de más de treinta millones de alumnos.
Las dependencias gubernamentales deberán presentar una alternativa técnica para reactivar las negociaciones en las sedes interinstitucionales y con esto detener los intentos de movilizaciones de la CNTE, mientras que los profesores buscarán que su incremento refleje la importancia de su profesión, así sea marchando en las calles.


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