Suman 14 mil muertes por diabetes

El Instituto de Salud del Estado de México (ISEM) señaló que la diabetes mellitus ocupa el primer lugar en las causas de muerte en la entidad y que sólo en este año han fallecido 14 mil personas por esta enfermedad. Enrique Cisneros Avilés, responsable estatal de programa de la diabetes mellitus, hipertensión arterial y sobrepeso […]

El Instituto de Salud del Estado de México (ISEM) señaló que la diabetes mellitus ocupa el primer lugar en las causas de muerte en la entidad y que sólo en este año han fallecido 14 mil personas por esta enfermedad.

Enrique Cisneros Avilés, responsable estatal de programa de la diabetes mellitus, hipertensión arterial y sobrepeso del ISEM, dio a conocer que se encuentran en tratamiento por diabetes 92 mil 500 personas y en el último año se han detectado 17 mil nuevos casos, pero sólo tres de cada 10 sigue el tratamiento e indicaciones médicas.

Reconoció que lamentablemente a pesar de los avances en tratamientos para controlar la diabetes mellitus, este padecimiento sigue siendo un problema de salud.

‘La mortalidad por este padecimiento se va incrementando paulatinamente, desde el año 2010 ocupa el primer lugar de causa de muerte con 6 mil 300 defunciones y ahora llevamos 14 mil, es un padecimiento muy frecuente que se detecta en las unidades de primer contacto, es controlable pero no curable’, sostuvo.

El encargado del Departamento de Diabetes, precisó que una de las principales causas que hacen que la diabetes siga siendo una estadística elevada, es la carencia de buenos hábitos alimenticios, porque se da el diagnóstico y tratamiento, mismo que abandonan los pacientes.

Reconoció que aproximadamente 30 por ciento de los pacientes son constantes y cumplen las indicaciones del médico, con lo que están controlados, pero 70 por ciento no atiende las recomendaciones, mantiene una mala alimentación y no hace ejercicio.

Ante ello, resaltó que hace falta una cultura de los cuidados, porque actualmente solo tres de cada 10 se atienden correctamente.

Advirtió que en los casos no controlados y que evolucionan, las consecuencias son la ceguera, alteraciones en el riñón, en la piel y algunos llegan al pie diabético con la amputación y, posteriormente la pérdida de la vida.

Cisneros Avilés aseguró que en las tres mil 151 unidades médicas de atención primaria se cuenta con los medicamentos más recientes para atender esta afección, ‘son medicinas caras que en muchos casos los pacientes las reciben, pero no las utilizan, se quedan en su casa guardadas, pues dejan el tratamiento’.

Además, en estas unidades se cuenta con los cuestionarios de detección y factores de riesgo de este mal; sólo en este año se han aplicado un millón 234 mil pruebas de detección con un resultado de 17 mil casos.

Indicó que la diabetes, es una enfermedad silenciosa que cuando inicia no tiene síntomas de dolor, por lo que la población debe practicarse un diagnóstico en las unidades de primer contacto, a fin de que se descarte o detecte a tiempo una posible diabetes.

El especialista mencionó que entre los síntomas se encuentran factores hereditarios de riesgo, mucha sed, el orinar mucho o comer demasiado sin tener apetito.

Dijo que en el Estado de México, la edad promedio del mayor número de casos de diabetes es entre los 30 y 59 años, pero las detecciones están recomendadas desde los 20 años de edad, toda vez que se han incrementado los casos en esta edad y sobre todo en mujeres.

En el marco de la semana mundial de diabetes, el Instituto de Salud realiza diversas actividades con el objetivo de difundir las medidas preventivas para detectar y atender esta enfermedad.

El sistema de salud del estado está ampliando la cobertura de programas de detección y centros de atención, porque la diabetes es una enfermedad que cada día aqueja a más mexiquenses, iniciando con problemas de hipertensión y sobrepeso, incluso en niños, aunque esta cifra es menor, refirió.

Asimismo, hizo un llamado a la población en general a realizarse el diagnóstico de detección, a fin de iniciar a tiempo un tratamiento que permita tener controlada la enfermedad, como Don Luis, un vecino de Calacoaya, en Atizapán, quien tiene 85 años de edad y ha vivido con diabetes los últimos 15 años de su vida, sin complicaciones.

‘Yo me siento como si nada, sé que tengo diabetes, porque el médico me lo dice, pero yo tomo mi medicamento desde hace 15 años, en la mañana y en la noche, y no tengo mayor problema, incluso hasta me como uno que otro pecadito, que un dulce, un pancito, y no me siento mal’, comentó.

Dijo que él puede ser un ejemplo de que la detección de la diabetes, cuando apenas inicia, puede hacer la diferencia de tener consecuencias graves o seguir viviendo y haciendo sus actividades sin problemas mayores, aprendiendo a vivir con un tratamiento que controla la diabetes, aunque no la cura.