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Tecallis infraestructuras hechas para policías y usadas por delincuentes

Construidos a fin de reducir la incidencia delictiva, en las zonas más violentas de Toluca, su uso nunca se consolidó debido a una planeación deficiente

Los tecallis son infraestructuras que ha dejado de cumplir la función de salvaguardar la integridad de los ciudadanos de Toluca, pues actualmente son puntos de reunión para delincuentes, espacios donde se cometen delitos o al menos lugares donde se practican conductas antisociales. Prácticamente en desuso, debido a un diseño “funcionalista” que limitó su operatividad, estas edificaciones y su falta de mantenimiento han propiciado que los espacios donde se ubican sean cuna de delitos en las colonias más conflictivas de la ciudad, ya que en muchos casos su construcción rompió el alineamiento de las calles y generó áreas inseguras, es decir, lo contrario a lo que se esperó cuando fueron creados.

Durante las pasadas tres administraciones municipales, alcaldes y alcaldesas han prometido “recuperar” estos módulos. Durante el trienio de la priista María Elena Barrera Tapia se anunció un plan estratégico para rescatar 30 módulos abandonados; Martha Hilda hizo lo propio para recuperar 40 estructuras y, en 2018, Fernando Zamora entregó, en comodato, 19 de los 69 módulos con los que cuenta Toluca a la Secretaría de Seguridad Estatal, a fin de reducir la incidencia delictiva, en las zonas más conflictivas del municipio, sin embargo, nunca fueron utilizados. Al igual que en otras “recuperaciones”, esta administración municipal ha buscado rehabilitar y reutilizar estos espacios, no obstante, las acciones se han limitado, hasta ahora, a pintar los tecallis.

Al igual que en las otras “recuperaciones”, esta administración municipal ha buscado rehabilitar y reutilizar estos espacios, no obstante, las acciones se han limitado, hasta ahora, a pintar los tecallis.

Durante el sexenio de Alfredo del Mazo González (1981-1987) comenzó la construcción de los tecallis, pequeños módulos de policía que pretendían acercar la seguridad a las colonias, el diseño de las estaciones planteaba ofrecer una mirada panorámica que daría una ventaja a los mandos policiacos sobre los delincuentes, la Policía Estatal sería la encargada de brindar seguridad desde estos centros de mando, luego de la desaparición del Batallón de Radiopatrullas del Estado de México (Barapem).

Para la doctora en diseño Susana Bianconi, los tecallis son obsoletos, ya que “cuando algo está bien diseñado pervive, comenta, al aludir a las cabinas telefónicas de Londres, pues a pesar de estar en desuso continúan siendo parte del patrimonio de la ciudad. La accesibilidad a estas construcciones plantea un reto urbanístico, frente a un posible rediseño que los hiciera útiles a la sociedad, por ejemplo, al facilitar que en ellos el ciudadano pueda levantar una denuncia, tal como lo propone esta excatedrática de la UAEM.

Es más, el director de seguridad pública de Toluca, Roberto Valdés García, rechaza rehabilitar los módulos debido al alto costo que esto tendría, y mencionó que se retomará el plan de convertir estos espacios en bibliotecas u oficinas para las autoridades auxiliares, a pesar de que la policía municipal continúa usando algunos de estos espacios.

Contrariamente, para el regidor Arturo Chavarria los tecallis son estructura desperdiciadas que se debe rehabilitar y equipar con tecnología, a fin de funcionar como centros de coordinación y vigilancia con presencia de personal de la Fiscalía, lo cual permitiría realizar denuncias desde allí; si bien esto constituiría una inversión millonaria, el también arquitecto señala que no ve un impedimento, ya que en esta administración se han invertido sumas importantes en equipamiento que muchas veces no se usan, como las patrullas que se encuentran paradas, o en sueldos de cadetes “que se la viven en el cel.”, aclara el cuarto regidor.