A un día de que una fuerte tromba provocara escurrimientos y afectara con lodo y material pétreo a la comunidad de San Pedro Tenayac, en el municipio de Temascaltepec, el panorama se centra en la evaluación técnica de los daños y descartar nuevos riesgos.
Pasadas 24 horas del siniestro que derivó en la aplicación del Plan DN-III, las autoridades han logrado estabilizar la zona, presentando un saldo material más acotado en comparación con las estimaciones preliminares.
Evaluación de riesgos y descarte de reubicaciones
Para brindar certeza a los habitantes sobre las condiciones del terreno, este lunes se llevó a cabo un sobrevuelo táctico. Los dictámenes iniciales de Protección Civil indican que la estructura rocosa del cerro afectado mantiene su estabilidad.
No obstante, el coordinador estatal precisó que un equipo de geólogos especializados acudirá al lugar en los próximos días para confirmar, mediante estudios técnicos, que no existe riesgo de nuevos desprendimientos.
Al descartarse un peligro inminente, el gobierno determinó que no será necesaria la reubicación de las familias, permitiéndoles permanecer en sus predios.

El censo oficial redimensiona los daños
El censo oficial, levantado de manera presencial por las brigadas de protección civil, ha precisado el impacto patrimonial real.
Las autoridades confirmaron que únicamente nueve viviendas registran daños estructurales de consideración; el resto de las propiedades que figuraban en las listas de alerta inicial sufrieron afectaciones superficiales, limitadas principalmente a la acumulación de sedimento y agua en patios o accesos, sin que su habitabilidad ni sus cimientos se vieran comprometidos por la corriente.
En cuanto a los lesionados, el número se detuvo en dos, según el último corte realizado esta tarde; mientras que los vehículos arrastrados suman ocho: seis automóviles y dos motocicletas.
Continúan recorridos y labores de limpieza
Las dependencias estatales y federales informaron que continúan los recorridos de supervisión y las labores intensivas de limpieza en la comunidad.
Elementos de la Guardia Nacional, del Ejército Mexicano y cuadrillas municipales trabajan coordinadamente con maquinaria pesada para remover el material acumulado, retirar los seis vehículos que fueron arrastrados y rehabilitar las instalaciones de la escuela primaria y secundaria locales.
Simultáneamente, brigadas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) aceleran el reemplazo de postes, restableciendo progresivamente el servicio eléctrico y las vías de comunicación.

El recordatorio de la vulnerabilidad en el sur mexiquense
El balance técnico de esta contingencia confirma un saldo blanco en cuanto a pérdidas humanas y descarta personas con lesiones de gravedad; sin embargo, el episodio reafirma la vulnerabilidad orográfica del sur del Estado de México.
Este tipo de escurrimientos súbitos queda documentado como un claro indicador de los riesgos constantes que enfrenta la geografía montañosa de la región durante la temporada de lluvias, demostrando empíricamente la necesidad de mantener un monitoreo preventivo continuo en estas comunidades.


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