La docencia implícita en las propuestas socio genéticas para la lecto-escritura y sistema de numeración decimal, aplicadas desde mil novecientos noventa y uno, en muchos salones de primer grado de primaria, en diferentes escuelas de municipios del Estado de México, sirven de sustento para asegurar, que en la construcción de su aprendizaje, es necesaria la existencia de una actividad mental en el estudiante, respecto al contenido ─información del tema─, programado en cualquier grado de la escuela pública.
El aprendizaje se enfocó en el esfuerzo mental del alumno, para ello se obtuvieron desde el inicio del ciclo escolar todas las letras del abecedario, transcribiendo letreros de la escuela, de la calle, del propio hogar; integrando campos semánticos por principio de organización en el salón de clases; con el apoyo de los padres de familia, se ubicaron letreros elaborados por los estudiantes de las cosas de su casa, con ello reconocieron un ambiente escrito que les rodea.
Con las palabras escribieron sus primeros enunciados, con dos o tres de ellas, notaron que podían escribir y leer, lo que los tenía muy contentos; de las mismas descubrieron que las letras que más se repiten son a, e, i, u, o y no precisamente en ese orden, poco a poco descubrieron la existencia de las vocales y las consonantes, también de las combinaciones para formar sílabas y la importancia de su uso diariamente.
Los materiales cotidianos fueron las letras sueltas en diferentes presentaciones ─impresas, en sellos, recortadas de los materiales de la SEP, entre otros─, papel bond, hojas blancas, tiras de sílabas simples y compuestas, códigos y muchos más, que utilizaban para sus primeras producciones, hasta lograr breves redacciones en el mes de marzo, para intercambios de escritos, descripciones, cuentos cortos, por mencionar algunos productos de niños de primero, que se obtienen cuando se les alienta adecuadamente.
Lo observado en las aulas en esta experiencia, radicó en como los estudiante se esforzaban para superar sus dificultades, notaban sus errores, preguntaban, pensaban en cómo escribir y al mismo tiempo leían, ese paso maravilloso del alumno que un maestro de primero de primaria, no puede describir.
El proceso de la docencia descrita de manera muy general, distribuido gradualmente en los meses del ciclo escolar, contempló un contenido, materiales y su forma de uso, para generar actividades mentales diversas, que en el transcurso del proceso se fueron haciendo más complejas, sin excluir la parte afectiva que todo salón de clases requiere.
Sirva el ejemplo anterior, para reiterar una vez más, que no cualquier persona con licenciatura puede ser maestro, es una profesión que requiere de formación y vocación, razón por la que se instituyeron las escuelas normales del país, así como la Propia Universidad Pedagógica, que no pueden borrar de un plumazo, hacerlo es negar la propia historia de la educación en México.


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