Un día en la clínica 220 del IMSS Toluca

Los enfermos ya no caben, por eso los que llegan aquí son enviados a Atlacomulco para recibir atención médica

El 70 por ciento de las camas del Hospital General Regional no. 220 “General José Vicente Villada”, ubicado en Paseo Tollocan, en Toluca, está dedicado a la atención de pacientes con covid-19 y, de acuerdo personal médico que trabaja ahí, presenta una saturación del 90 por ciento, motivo por el que los pacientes covid que lleguen a esta clínica serán trasladados al Hospital General de Atlacomulco.

“Los hospitales de Toluca están recibiendo cada vez más gente”, manifestó a través de sus redes sociales Manuel Hernández Quintanar, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social sección 37.

Así como en otros hospitales de la entidad, la saturación y la falta de personal para atender a los pacientes con el nuevo virus han generado inconformidad dentro de la clínica 220. Por esa razón, el pasado ocho de junio personal del área de urgencias de este centro médico estuvo a punto de realizar un bloqueo en Paseo Tollocan para exigir mejores condiciones para realizar su labor.

Aunque la falta de insumos en la 220 no ha sido tan grave como en otros hospitales del valle de Toluca, la mala calidad del equipo sí ha sido una queja recurrente


De acuerdo con información proporcionada por personal médico del hospital “General Vicente Villada”, la saturación del servicio de urgencias –que llegó a recibir hasta 50 personas con síntomas de covid-19­– fue lo que generó la inconformidad entre el personal sanitario.

Además, el resto del hospital se encontraba en situaciones similares: “al principio era solo medicina interna –quienes atendían covid-19–, y eran muy pocos los médicos”, narra un doctor quien prefirió mantenerse en el anonimato, quien sostiene que cada médico llegó a atender a 20 pacientes, aproximadamente.

Sin embargo, aquel ocho de junio la medicación del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) impidió que esto sucediera. Manuel Hernández Quintanar, el líder sindical, reconoció las inconveniencias con las que el personal sanitario tiene que laborar todos los días: “es evidente que nuestras áreas no están en las mejores condiciones”. Además hizo un llamado a la sociedad civil a respetar la labor de las y los trabajadores de salud y agradeció a estos “por partírsela todos los días” (sic).

La semana pasada falleció una enfermera y antes ya habían muerto dos más, también un chofer de ambulancia y una persona encargada del manejo de comida


Aunque la falta de insumos en la 220 no ha sido tan grave como en otros hospitales del valle de Toluca, la mala calidad del equipo sí ha sido una queja recurrente. El mismo Manuel Hernández ha dicho que se han encontrado en los almacenes delegacionales batas de mala calidad las cuales han sido retiradas del inventario.

En los últimos días, la situación que personal médico y de enfermería vive en la 220 es menos complicada: “ya hay más médicos que apoyan, por normatividad institucional a nivel federal obligaron a otros médicos de otras especialidades a ayudar”.

Sin embargo, esto no ha impedido que el personal enferme e incluso muera: la semana pasada falleció una enfermera y antes ya habían muerto dos más, también un chofer de ambulancia y una persona encargada del manejo de comida. Hasta el momento las autoridades sanitarias no han confirmado esta información.