Skip to content Skip to footer

Valle de Bravo, el municipio más deforestado del Edomex

En los últimos 6 años tiene mil 225 reportes de deforestación y en ese mismo periodo de tiempo todas las pérdidas han sido de bosques naturales

Valle de Bravo es el municipio del Estado de México que presenta los peores índices de deforestación y deterioro de sus bosques. En los últimos 13 años ha perdido una superficie equivalente al bosque de Chapultepec: casi 686 hectáreas.

Te puede interesar: La muerte del bosque de Jiquipilco

El municipio tiene más de 61 mil habitantes y cuenta con una derrama económica importante; sin embargo, las desigualdades sociales siguen presentes principalmente en las comunidades mazahuas.

En 2015, más de la mitad de la población [53.2 por ciento] se encontraba en situación de pobreza moderada y 8.04 por ciento en situación de pobreza extrema, según cifras del Coneval. A pesar de ser un municipio que abastece el sistema Cutzamala, el año pasado más de mil 200 personas no contaban con red de agua potable.

Deterioro del bosque

De acuerdo con la plataforma Global forest Wach, el icónico destino turístico tiene varios factores indicativos de deforestación y deterioro del bosque.

Entre el 2001 y 2020  perdió un total de 799 hectáreas de cobertura arbórea. En los últimos 6 años tiene mil 225 reportes de deforestación y todas las pérdidas han sido de bosques naturales, lo que significa que no se incluyen datos de sembradíos de árboles.

A esto se añade que entre 2002 y 2020, 38 hectáreas han sido de bosque primario húmedo, es decir, áreas vírgenes que no habían sido alteradas por el ser humano.

La pérdida de cobertura arbórea entre 2001 y 2020 en Valle de Bravo es superior comparada con otros municipios que también presentan problemas de deterioro en sus bosques. 

  • Valle de Bravo: 799 hectáreas
  • Temascaltepec: 583 hectáreas
  • Jalatlaco: 347 hectáreas
  • Texcoco: 304 hectáreas
  • Donato Guerrero: 291 hectáreas

La plataforma aclara que la cobertura arbórea no es sinónimo de deforestación porque incluye cambios en bosques naturales y en plantados, y no se genera necesariamente  por la intervención humana.

Sin embargo, los datos que el estudio arroja y la revisión de las imágenes satelitales permiten concluir que se trata de deforestación en áreas naturales protegidas y se ha realizado principalmente para dar paso a sembradíos de frutas como el aguacate.

Las áreas en color rosa presentan pérdida de cobertura arbórea entre 2011 y 2020. Foto: Global Forest Watch

En color rosa se muestran las alertas de deforestación registradas por la plataforma en los últimos 6 años, las cuales en su mayoría coinciden con los puntos en los que se perdió cobertura forestal. Foto: Global Forest Watch.

Área natural protegida

Las principales pérdidas de bosque se dan en un área natural protegida de carácter federal denominada “Zona Protectora Forestal los terrenos constitutivos de las cuencas de los ríos Valle de Bravo, Malacatepec, Tilostoc y Temascaltepec”.

De acuerdo con el plan de manejo esta área a cargo de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas , la zona es estratégica para garantizar la permanencia de captación de agua y dotar a los habitantes de la zona del liquido; además, al Valle de Toluca y Valle de México a través del sistema Cutzamala.

También, señala que el objetivo del decreto es la protección de los bosques mascizos forestales, que son captadores de agua en las cuencas hidrológicas en las que se originan los cuatro ríos del área natural.

Dentro de la zona se encuentran bosques de pino, encino, oyamel y mesófilo de montaña ––escaso y muy importante para la conservación bosque––. De estos ecosistemas depende la existencia de 2 mil 596 especies de plantas y 879 de animales, muchas de estas especies son endémicas y 76 están listadas en categorías de riesgo.

En color azul y contorno negro se muestra el área natural protegida de los ríos Valle de Bravo, Malacatepec, Tilostoc y Temascaltepec. En color rosa la pérdida de cobertura forestal y con la línea punteada puede observarse los límites de Valle de Bravo, donde se presentan las principales afectaciones. Foto: Global Forest Watch.

Expansión de las fronteras agrícolas y el negocio del aguacate

En 2019, Global Forest Watch advirtió que la expansión de fronteras agrícolas era el principal motivo de deforestación en México, y que la siembra de aguacate a gran escala era una de las causas de este fenómeno en Valle de Bravo.

Pese a la alerta de lo que ocurría en el área natural de los ríos Valle de Bravo, Malacatepec, Tilostoc y Temascaltepec, la deforestación continúa. Los sembradíos de aguacate aumentaron, lo que se evidencia en las imágenes satelitales. Esto representa una seria amenaza para especies como la mariposa monarca.

No te pierdas: La mariposa monarca llega al Edomex

Pérdida de 105 hectáreas de bosque en Valle de Bravo entre 2006 y 2020, un ejemplo de los daños generados en la zona para establecer sembradíos. Fotos: Google Earth

Contaminación y escasez de agua

Las afectaciones que pueden traer los sembradíos de aguacate han sido señalados en numerosos estudios y denuncias, principalmente en el estado vecino de Michoacán.

La plataforma de monitoreo señala que los árboles de aguacate consumen de cuatro a cinco veces más agua que los árboles nativos; situación que pone en peligro la disponibilidad de agua para los seres humanos en las comunidades cercanas.

Algunas investigaciones publicadas en la UNAM advierten que pueden traer erosión, desertificación y contaminación ambiental por el uso de pesticidas.

A esta situación se suman las recientes denuncias de pobladores que han trascendido en medios nacionales sobre el acaparamiento de agua en cerca de 200 presas privadas y los desarrollos inmobiliarios.

De acuerdo con los habitantes, esto ha generado desmonte de bosques y la sequía que golpeó el país a inicios de año y disminuyó considerablemente la cantidad de agua disponible.

Todos los factores expuestos anteriormente influyen en la escasez de agua que afecta a la zona. Durante el 2021 la presa de Valle de Bravo ha registrado mínimos históricos; poniendo en riesgo la disponibilidad de agua para millones de personas.