Violencia sin límites, el reto de Durazo

Toluca, México; 24 de julio de 2018. El presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, planea implementar una estrategia distinta a la de las administraciones anteriores para frenar la violencia que asola el país. “Obrador tiene la intención de tomar el control para dirigir a los gobernadores estatales y erradicar la corrupción que alimenta la violencia”, dijo quien será su próximo secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo. Tanto Obrador como Durazo asumen un desafío sin precedentes. Los índices de violencia en el país estallaron en México después de 2006, cuando el gobierno del presidente Felipe Calderón declaró la guerra
julio 24, 2018

Toluca, México; 24 de julio de 2018. El presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, planea implementar una estrategia distinta a la de las administraciones anteriores para frenar la violencia que asola el país. “Obrador tiene la intención de tomar el control para dirigir a los gobernadores estatales y erradicar la corrupción que alimenta la violencia”, dijo quien será su próximo secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo.

Tanto Obrador como Durazo asumen un desafío sin precedentes. Los índices de violencia en el país estallaron en México después de 2006, cuando el gobierno del presidente Felipe Calderón declaró la guerra al narcotráfico y sólo en 2017 se contabilizaron cerca de 30 mil homicidios en el país, la mayor cantidad desde que los registros modernos comenzaron en 1997.

El aumento de la violencia y la corrupción son una de las principales razones por las cuales más del 53% del electorado votó el 1 de julio en busca de un auténtico cambio. Hoy, la abrumadora victoria da a López Obrador el capital político para exigir la cooperación de los gobernadores de México, dijo Durazo en una entrevista.

"Tenemos condiciones excepcionales y estamos apostando por eso", ha dicho Durazo desde que ha ocupado un nuevo lugar en los reflectores. Si bien el nuevo gobierno trabajará para mejorar las capacidades policiales, Durazo también ha mencionado que "la voluntad política de López Obrador es esencial y casi suficiente para acabar con la corrupción y la violencia".

El próximo director de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) es familiar al sistema obradorista desde que se sumó a la administración del presidente electo en 2006, cuando éste se desempeñó como jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal. La falta de detalles sobre políticas, sin embargo, ha producido escepticismo entre analistas y expertos. Por su parte, Obrador ha comunicado que crearía una suerte de Guardia Nacional como arma principal para combatir el crimen, pero no ofreció detalles sobre el plan. En fechas próximas, Durazo coordinará una serie de seminarios en diferentes partes del país para analizar la política de seguridad.

 

 

Mientras tanto, organizaciones no gubernamentales y observatorios ciudadanos han lamentado que la violencia sigue ascendiendo. Tan sólo en la primera mitad de este año, se han incrementado en un 18% los homicidios en comparación con el mismo período del año pasado. A esto, se cuenta también la influencia que tienen sobre los picos de violencia las relaciones entre funcionarios públicos y células del crimen organizado, como denunció en su momento Bernardo González Morales, presidente del PAN en Coahuila, con el “Caso Moreira” en 2017.

Como parte de su estrategia, Obrador dará un giro a su tradicional rutina de las 6:00 cuando fue jefe de Gobierno y en vez de ofrecer ruedas de prensa sostendrá una reunión diaria de con su equipo para revisar la seguridad en el país y llevar a cabo un plan anticrimen unificado, acorde a las necesidades específicas.

"Esto envía una señal importante de que el presidente asume la responsabilidad política por la estrategia y sus resultados", ha dicho el consultor de seguridad pública y articulista en El Financiero y la revista Nexos, Eduardo Guerrero.

Por su parte, Durazo afirma que el nuevo gobierno "convencerá" a los 32 gobernadores de la nación para que sigan el ejemplo del presidente y celebren reuniones similares a primera hora de la mañana con su personal de seguridad en un esfuerzo por fortalecer la rendición de cuentas.

Algunos analistas de seguridad y políticos de la oposición han criticado la falta de experiencia de Durazo en cuestiones de seguridad y han cuestionado, también, un historial que no conoce de colores partidistas. Después de trabajar en varios ministerios para el PRI, hasta que perdió el poder en 2000, se convirtió en el secretario privado y portavoz del presidente del PAN, Vicente Fox. Después de romper con esa administración en 2004, se convirtió en amigo y aliado político del López Obrador, ayudándolo durante sus tres campañas presidenciales. No obstante las observaciones que circulan las prensas nacionales, Durazo asegura estar bien preparado para el trabajo, ya que conoce el gobierno mexicano por dentro y por fuera.

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