¿Y dónde está el dinero de los damnificados del #19S?

Toluca, México; 6 de septiembre de 2018. A unos días de que se cumpla un año del sismo que sacudió a la Ciudad de México y otros estados del país el 19 de septiembre, una parte del dinero que fue donado por distintas organizaciones tanto nacionales como internacionales para asistir a los damnificados no puede […]

Toluca, México; 6 de septiembre de 2018. A unos días de que se cumpla un año del sismo que sacudió a la Ciudad de México y otros estados del país el 19 de septiembre, una parte del dinero que fue donado por distintas organizaciones tanto nacionales como internacionales para asistir a los damnificados no puede ser rastreada, de acuerdo con información compartida por El Universal.

Fondos, subastas y conciertos fueron los métodos con los cuales se recaudaron los recursos que serían destinados a las víctimas del sismo y sus réplicas, que dejó un saldo de 362 fallecidos y 3 mil 289 heridos en el país. Incluso, los gobiernos estatales diseñaron presupuestos especiales para atender los desastres, pero, a poco más de una semana del aniversario, hay una partida de esos recursos cuyo paradero es imposible de identificar como también no se ha podido confirmar que se hayan usado para reconstruir los inmuebles afectados.

Con damnificados aún viviendo en casas de campaña o debajo de carpas tanto en la Ciudad de México como en otros municipios de los estados de Michoacán y México, el Servicio de Acción Tributaria (SAT) ha reportado, con corte al 21 de mayo de este año, que 677 instituciones recaudaron fondos por más de 3 mil 904 millones de pesos, cuya aportación pertenece en un 38 por ciento a cinco donadores . De este monto, no obstante, el SAT informa que sólo mil 994 millones han sido erogados para reconstrucción y alivio de las familias afectadas.

 

 

A pesar de los registros arrojados por el SAT, no se ha podido comprobar de qué manera se han empleado estos recursos, específicamente comprobar que un monto de 857 millones de pesos haya sido utilizado, en efecto, para la reconstrucción de viviendas, comercios e inmuebles en lo general, pues el organismo indica que fueron empleados para cubrir “otros gastos”. A esta circunstancia se aúna el hecho de que este dinero fue empleado por organizaciones sin nombre o razón social.

De este escenario lo que resulta preocupante es que parte de estos fondos se hayan desviado a través de organizaciones que no rinden cuentas a ninguna institución, facilitada su ruta también por el resquicio del rubro que el SAT categoriza como “otros gastos”, que no corresponden a “vivienda”, “rescate” o “alimentación”, por ejemplo. A la fecha, 12 meses después de la catástrofe, aún se contabilizan miles de damnificados que esperan asistencia.