Todo a la medida del ex gobernador más poderoso.
*Pierde Eruviel dos de las tres llaves del poder.
1.- Es incontrovertible: el ex gobernador es aún muy poderoso.
Los ajustes a la administración gubernamental responden sólo a su propio interés.
Aunque los funcionarios que han recibido nuevos encargos, tienen nexos obvios con destacadas figuras en el ámbito nacional, todos ellos responden a la estrategia que decidió el ex mandatario.
No se compliquen más: Damián Canales, José Manzur y Carlos Iriarte son los enclaves que el Presidente Peña Nieto estimó necesarios, para estabilizar un titubeante paso en el gobierno mexiquense.
Todos los nombramientos corresponden a él.
2.- Ahora viendo un poco más en el juego de pesos y contrapesos, todos los grupos de los principales colaboradores de EPN, obtuvieron un espacio.
La única vía es la electoral, no olvidemos eso.
Los cambios al gabinete de Eruviel Ávila tiene como meta principal ganar las elecciones del año próximo.
Retener el control de la Cámara de Diputados federal es la encomienda.
Precisamente por eso primero se apuntaló al sistema, el binomio gobierno-PRI, y una vez concluida esa fase, la muerte del rumor: Eruviel gobernador hasta 2017, Magister dixit.
Peña Nieto empezó la limpieza del tiradero.
3.- Un efecto colateral de todo lo anterior es que Eruviel perdió dos de las tres llaves del poder.
Mantiene el uso del dinero, quizá la principal.
No están en sus manos el control político, ni electoral.
Tampoco el aparato de seguridad.
Seguirá en la gubernatura, pero muy acotado.


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