- Alejandro Moreno convirtió Washington en su segunda oficina política
- María Elvira Salazar le abrió las puertas del republicanismo latinoamericano
- Marco Rubio encabeza la dependencia que decide sobre las visas
- Concord Hill cobra 10 mil dólares mensuales por facilitar reuniones y cuidar su imagen
- Las fechas no prueban una operación, pero tampoco permiten descartarla
De Santa Anna a Santanón
Si Santa Anna fue el gran conspirador, Alejandro Moreno apenas alcanza para Santanón. Sin fuerza suficiente para disputar el poder en México, el dirigente del PRI hizo de Washington una segunda oficina política. Desde 2025 viaja para denunciar la destrucción de la democracia, presentar a Morena como un partido asociado con el crimen y pedir acciones contra sus dirigentes. No se trata de una interpretación maliciosa: el propio PRI informó que su gira de septiembre de aquel año tenía como propósito denunciar al Gobierno mexicano. Alito no puede cancelar visas, pero sí llevar nombres, acusaciones y versiones hasta quienes tienen capacidad para investigarlas. No aparece como autor de las decisiones, sino como uno de sus posibles instigadores.
María Elvira abre la puerta
El 4 de septiembre de 2025, Alejandro Moreno se reunió en el Capitolio con la congresista republicana María Elvira Salazar. Volvió a encontrarse con ella en febrero de 2026. Salazar preside el Subcomité del Hemisferio Occidental de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes. Desde allí puede convocar audiencias, solicitar información, dirigir comunicaciones al Departamento de Estado y colocar determinados asuntos en la agenda de Washington. No tiene atribuciones para retirar visas, pero puede conseguir que una denuncia sea escuchada por quienes sí intervienen en esas decisiones. Para Alito, Salazar es bastante más que una fotografía en el Capitolio: es una puerta de entrada al aparato político republicano.
Toda la información en: Hija de congresista republicana cobra y opera visitas de Alito en Washington
La conexión con Rubio
María Elvira Salazar y Marco Rubio pertenecen al mismo núcleo republicano de Florida y comparten una línea dura frente a los gobiernos de izquierda de América Latina. La congresista mantiene comunicación institucional con Rubio y ha promovido ante el Departamento de Estado medidas relacionadas con Cuba, Venezuela, Nicaragua y otros países de la región. Sus facultades, sin embargo, no deben confundirse. Salazar presiona, denuncia y recomienda; Rubio encabeza la dependencia responsable de la política exterior y de las decisiones migratorias. La ruta Alito-Salazar-Rubio existe como conducto político posible. Lo que no existe públicamente es el documento que demuestre que una petición del priista recorrió esa ruta y terminó en el retiro de una visa.
Diez mil dólares al mes
El 2 de abril de 2026, Alejandro Moreno contrató a Concord Hill Strategies por 10 mil dólares mensuales durante un año. El compromiso contractual puede alcanzar los 120 mil dólares, sin contar gastos adicionales. Los registros presentados bajo FARA indican que la empresa coordinaría reuniones con funcionarios y congresistas, cuidaría la presentación pública de Moreno y facilitaría oportunidades fotográficas. El 22 de abril quedó asentado que Martina Maietto, hija de María Elvira Salazar y directora de Relaciones Públicas de Concord Hill, trabajaría para la cuenta del dirigente priista. Nada prueba que Salazar haya conseguido el contrato ni que su hija organizara encuentros con ella. Lo acreditado es que Alito pagó para profesionalizar su acceso a Washington y quedó conectado con el entorno familiar de su principal interlocutora republicana.
Las fechas de la sospecha
La campaña estadounidense para retirar visas a políticos mexicanos comenzó antes de la contratación de Concord Hill. Para octubre de 2025 ya se informaba de decenas de cancelaciones a personajes de distintos partidos. Alito, por tanto, no creó esa política ni puede atribuirse su origen. La secuencia posterior, sin embargo, merece atención: se reunió con Salazar en septiembre de 2025; volvió a verla en febrero de 2026; contrató a Concord Hill en abril; mantuvo sus acusaciones contra el supuesto “narcogobierno”; y el 13 de agosto Andy López Beltrán hizo pública la cancelación de su visa. Las fechas no demuestran una operación concertada, pero sostienen una pregunta legítima: ¿qué información llevó Alejandro Moreno a Washington y ante quiénes la presentó? Alito probablemente no escribió la lista; hizo todo lo posible por acercarse a quienes podían leerla.


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