- Segunda oportunidad
- PODEMOS, pero ¿para quién?
- Chiquilandia en expansión
- Premiar el desorden
- Salida con firma pendiente
Segunda oportunidad
Les volvió el color al rostro a quienes ya ensayaban la orfandad política ante la eventual salida de Andrés López Beltrán de la dirigencia nacional de Morena. No ocurrió. Se quedan, se sostienen, no pierden. La estructura respira y con ella quienes orbitan alrededor de su sombra. Para Andrés hijo, lo que se abre no es solo permanencia, sino algo más interesante: una segunda oportunidad para dejar de ser promesa heredada y convertirse, por fin, en operador propio. Porque en política, quedarse nunca es neutro: es ganar tiempo… o empezar a deber resultados.
PODEMOS, pero ¿para quién?
El nacimiento del nuevo partido local PODEMOS confirma una vieja costumbre: aves de temporada que no nacen de causas, sino de coyunturas; no representan sociedad, sino intereses. En el siglo XXI, ningún minipartido ha logrado sobrevivir más allá de su utilidad inmediata como instrumento de negociación de élites. Son franquicias políticas, no proyectos históricos. El único que sigue respirando, y apenas, es el Partido de la Revolución Democrática, reducido de fuerza nacional a sucursal doméstica. PODEMOS no rompe el molde: lo confirma.
Chiquilandia en expansión
En Tecámac alguien no está jugando a la casita… está jugando al tablero completo. Un desarrollo de 359 viviendas, zonas comerciales y más de 90 mil metros cuadrados autorizados en una sola operación no es crecimiento urbano: es negocio estructurado. Aquí no hay improvisación, hay cálculo. Tierra, permisos, densidad y tiempos alineados. La pregunta no es quién construye, sino quién habilita. Porque en el Estado de México, el verdadero valor no está en el ladrillo… está en la autorización.
Premiar el desorden
Y mientras unos construyen ciudad, otros siguen administrando el caos. El transporte público vuelve a recibir oxígeno fiscal, alivios y concesiones disfrazadas de política pública. No es apoyo: es contención. Se mantiene vivo un sistema desordenado porque ordenarlo implicaría confrontar intereses que pesan más que cualquier discurso de movilidad. En el Edomex, el transporte no se corrige… se negocia. Y lo que se negocia, rara vez se transforma.
Salida con firma pendiente
Con la renuncia efectiva a partir del primero de mayo, Ignacio Salgado no se va en blanco. En sus últimos días se movieron contratos relevantes: medicamentos de patente bajo esquema abierto, arrendamiento de equipo médico por cientos de millones y adquisiciones quirúrgicas concentradas al cierre del calendario . Todo en regla. Todo documentado. Pero el tiempo también comunica. Porque en política administrativa, firmar al final no es cerrar… es condicionar el inicio del que sigue.


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