Luego de que el pasado domingo la empresa MVS despidiera a la periodista Carmen Aristegui y a su equipo, bajo el argumento de comprometer a la empresa durante el lanzamiento de la plataforma “MéxicoLeaks”, ella decidió dar una conferencia de prensa que fue cancelada en horas de la tarde.
Su mensaje fue claro y dirigido a los dueños de la empresa, describiendo como un acto ruin el despido de ella y de su equipo. Aclaró que están «dispuestos a regresar, con las mismas condiciones con las que estaban antes». Hizo un llamado para encontrarse el lunes próximo en la mañana con Alejandro y Joaquín Vargas y conocer su respuesta.
También hizo referencia a que los lineamientos que MVS intenta imponer van en contra del contrato, del código de ética y son contrarios a la ley. Pero también dejó claro que la compañía ya quería romper relación con ella ya que alegaron “ era un asunto decidido y no era un tema de contenidos y editorial, era un asunto de gobierno corporativo”
El despido lo describe como un golpe no contra ella, sino contra los periodistas y la libertad de expresión. Destacó que ella y su equipo están dispuestos a continuar con esta batalla de ser necesario, que es” una batalla no lo duden, por la libertad”, apuntó.
El debate redunda en la plataforma de MéxicoLeaks, la cual no considera que fuera un error lanzarla, dice que tal vez se pudo haber convocado a la empresa de una distinta manera, pero “ en esencia no estamos faltando a nuestro trabajo”.
Aclaró que probablemente a las élites del poder no les agrada la idea de que la ciudadanía y los periodistas tengan acceso a una plataforma como “MéxicoLeaks”. “Al poder no le gusta ser vigilado y el escrutinio de la sociedad es algo que no es precisamente moneda de uso común en México”, agregó.
“Evidentemente nos hace pensar, pero no tenemos un papel que lo demuestre que ha habido una intervención gubernamental” la evidencia no es contundente, pero dijo que no considera que esto pudo haber sido una “ocurrencia”.
El primer paso es esperar la respuesta de la familia Vargas, si esto no ocurre será esperar a la justicia, y dice que dependerá de la sociedad ya que deben de estar al tanto de lo que pasa con los periodistas de este país, porque de eso depende la calidad de la información que reciben.
Culminó diciendo que el país vive una situación muy preocupantes como la imposición de un ministro en la Suprema Corte de Justicia, una verdad histórica para cerrar el caso Ayotzinapa, en fin “manotazos”.
“Hay una maquinaria autoritaria y hay quien está decidido a que esa vieja maquinaria de la opresión, de la falta de libertades, de la sumisión de lo que no queremos que en México exista, está echada a andar.
Cerró su intervención con un mensaje de agradecimiento para las más de 60 mil personas que siguieron su transmisión a través de su canal de Youtube.


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