A cinco años de iniciar su administración, Enrique Peña Nieto no ha logrado hacer que el país crezca y, por el contrario, los índices de inseguridad y corrupción van al alza, mientras en el contexto económico la situación es crítica.
Y, mientras los problemas se agudizan, el mandatario destina tiempo y recursos para operar en las elecciones de este 2017, con lo que prepara el terreno para la sucesión presidencial, la cual pudiera derivar en un cambio de siglas y colores en Los Pinos.
Una investigación realizada por el portal SinEmbargo, refiere la opinión de analistas, quienes coinciden en señalar que “a Peña Nieto el tiempo ya se le acabó y la promesa de Mover a México en materia económica está lejos de cumplirse”.
El medio establece los indicadores, contrastados con los que dejaron los últimos cuatro presidentes, son negativos.
Respecto a la deuda, se indica que ésta se sitúa en 50% del Producto Interno Bruto (PIB), mientras la inflación acabó con el salario mínimo, que la pobreza aumenta y la tasa de desempleo se sitúa en 4%.
Este es el umbral del quinto año de Peña Nieto, el hombre que en su discurso de toma de posesión se comprometió con la prosperidad de México. “2 mil 191 días son suficientes para sentar las bases de lo que desde ahora debe ser nuestra meta: hacer de México un país próspero, de oportunidades y de bienestar para todos”.
Y aquello de “Es tiempo de mover a México”, quedó en mera palabra.
La publicación señala que el quinto año de la administración fue siempre el de la consolidación de las metas de Gobierno para los presidentes que antecedieron al político mexiquense, pero que ahora Peña Nieto se ha dedicado a visitar diversas entidades –especialmente el Estado de México– para inaugurar obra pública y destacar el trabajo hecho y los buenos resultados de su administración, que significó el regreso del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a Los Pinos.
Los hechos
El crecimiento actual del país puede terminar en un nivel más bajo que en 1993. La última estimación del Banco de México (Banxico) y de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) prevé que el país crecerá entre 1.3 y 2.3 por ciento.
En materia de deuda, la de 2017 de Enrique Peña Nieto es ya casi del doble que la del quinto año de Salinas y a la de Zedillo. Ahora se ubica en 49.1% frente al 25.85 y 28.7% del salinismo y el zedillismo, respectivamente.
La inflación, con Peña Nieto se sitúa en 5.82%, mientras que con Carlos Salinas los niveles inflacionarios llegaron a 12.32%; con Fox cayeron a 4.60%; con Calderón en 2011 la inflación se ubicó en 3.82%.
Por lo que respecta a la devaluación, si bien con Salinas y Zedillo, la situación económica del país atravesaba por un quiebre rotundo, logró estabilizarse, con Peña se calcula de 65.15%.
Los niveles de pobreza con Enrique Peña Nieto superan por 10 millones a los de Salinas de Gortari. En 1993 había 47 millones de personas viviendo en pobreza y en la actualidad hay 55 millones 341 mil pobres en el país.
Tocante al salario, los 9 mil 942 pesos mensuales que actualmente gana un trabajador, según el Inegi, contrastan con el costo de la canasta alimentaria y de servicios para una familia promedio de cuatro integrantes, la cual vale 7 mil 252 pesos, en la zona rural, y 11 mil 276 pesos en la urbana, mientras que el desempleo que con Carlos Salinas se ubicó en 3.7%, y ahora se sitúa en 4% de acuerdo con cifras oficiales.
En lo que respecta a la violencia, el repunte de homicidios dolosos encuentra a Peña Nieto con la guardia baja. En marzo se reportaron 2 mil 20 averiguaciones previas por este delito, el más alto de este sexenio y cercano a los peores meses del panista en mayo y junio de 2011, 2 mil 131 y 2 mil 38, respectivamente.
En homicidios dolosos, en los que va de la administración de Peña la cifra hasta marzo de este año las averiguaciones ascienden a 79 mil 344.
En el primer trimestre del actual quinto año de gobierno sumó 5 mil 775 averiguaciones por homicidio doloso; 334 más que las registradas en el mismo periodo con el ex presidente Felipe Calderón; 2 mil 947 más que con Vicente Fox Quesada; y 2 mil 95 más que con Ernesto Zedillo Ponce de León.
Feminicidios es una de las tareas pendientes y más dolorosas. Las mujeres asesinadas no son una cifra menor durante el gobierno del presidente Peña Nieto. En sus primeros tres años se reportaron 7 mil 439 asesinadas, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Esto es lo que ha dejado, hasta el momento, la administración de Enrique Peña Nieto, un gobierno de contrastes sociales profundos, mientras México simula ser un barco sin timonel.


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