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Construcción de libramiento en Valle de Bravo provoca daños en zona boscosa

Las obras en el entronque entre la desviación a Acatitlán y la carretera Toluca-Los Saucos han dejado derribo de árboles y desvío del cauce de un rio

El gobierno del Estado inició la construcción del Libramiento Norte de Valle de Bravo en un área natural protegida, pese a que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) declaró improcedente la autorización de impacto ambiental. Asociaciones denuncian que la obra –que ya ha sido detenidas por la Profepa– dejó importantes daños ambientales en la zona.

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La construcción del libramiento norte del km. 2+940 al 4+487 tiene un presupuesto asignado de 53 millones 096 mil 461 pesos, de acuerdo con la cartera 2022 de proyectos de movilidad. Las obras en el entronque entre la desviación a Acatitlán y la carretera Toluca-Los Saucos han dejado derribo de árboles y desvío del cauce de un rio, según  denunciaron este viernes diez asociaciones agrupadas en el Observatorio Ciudadano de la Subcuenca de Valle de Bravo-Amanalco.

Las asociaciones responsabilizaron directamente a la Secretaría de Comunicaciones del Estado de México de haber violado la ley; también, de incumplir con los debidos acuerdos tomados con los vecinos.

 “A finales de marzo del 2022, vecinos y vecinas de Valle de Bravo nos percatamos que se estaban colocando unas lonas negras en el citado entronque. Ante tal situación, solicitamos información al Ayuntamiento de Valle de Bravo y varios vecinos de la zona acudimos el pasado 5 de abril a una visita a la obra, en donde estuvo presente personal del Departamento de Obras Públicas del Ayuntamiento de Valle de Bravo, de la Dirección General de Vialidad, de la Secretaría de Comunicaciones del Estado de México y de la empresa constructora (HTR Infraestructura, S.A. de C.V.)“

En esa visita los vecinos acordaron que se les compartiría el proyecto, los permisos y autorizaciones respectivos. También que la empresa debía contar con especialistas en flora y fauna en la conducción de la obra, para la prevención de posibles daños ambientales; sin embargo, esto no se cumplió.

“Días después de la visita, nos percatamos que comenzaron con un derribo masivo de árboles y movimiento de tierra. Ante ello, llevamos a cabo una investigación dentro de la Gaceta Ecológica y los sitios oficiales de la SEMARNAT, sobre si en realidad dicha obra contaba con los permisos y autorizaciones correspondientes”.

Obra sin permisos en Valle de Bravo

La plataforma Nacional de Transparencia da cuenta de un único documento público referente al proyecto. Se trata de la manifestación de impacto ambiental que recibió la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) el 28 de julio del 2020. En el documento, la obra se decretó como “no procedente”, debido a que las leyes señalan  la prohibición de llevar a cabo el cambio de uso de suelo, en las zonas de restauración del programa de manejo del Área Natural Protegida, con la categoría de parque estatal denominada “Santuario del agua Valle de Bravo”.

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De acuerdo con la plataforma se trata de la resolución DG-4574-21 emitida por la Semarnat el 22 de septiembre del 2021;  sin embargo, ni la resolución ni el estudio de impacto ambiental presentado por el gobierno del estado se encuentran disponibles por lo que no se conocen más detalles.

Demandan vecinos restauración de zonas dañadas

Dadas las afectaciones en la zona, las asociaciones exigieron a la Secretaría de Comunicaciones del Gobierno del Estado de México frenar toda obra dentro del Área Natural Protegida que no cuente con los permisos y autorizaciones correspondientes. También solicitaron que se restaure la zona aledaña al rio el Molino gravemente impactada con las obras.

Recientemente, ante los evidentes destrozos ambientales, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) procedió a suspender la obra; pero los daños ambientales ya han sido ocasionados y resulta indignante que haya sido el propio gobierno del Estado de México –quien debería ser el primer responsable y vigilante de que se cumpla la ley–, quien violó la normatividad ambiental al comenzar una obra sin los permisos y autorizaciones correspondientes”.

Además solicitaron a la Profepa interponer las medidas de restauración correspondientes y sancionar a las autoridades encargadas de la obra. Exigieron a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) evaluar los daños ambientales ocasionados, proponer un plan de compensación y restauración de la zona. Finalmente, a la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de México (Propaem) le solicitaron levantar los procedimientos sancionadores correspondientes e imponer las medidas necesarias para evitar los daños a un área protegida estatal.

Por último llamaron a la Comisión Estatal de Parques Naturales y de la Fauna (Cepanaf) a integrar un plan de vigilancia y evaluación de daños del área protegida estatal Santuario del Agua, ya que es una de las más impactadas en el territorio de Valle de Bravo.