Los recortes de personal en el Sistema Mexiquense de Medios Públicos continúan, tan solo el pasado 28 de octubre, más de 10 trabajadores del canal de televisión del Estado de México fueron separados de sus puestos bajo el argumento de un ajuste de personal y falta de presupuesto, de acuerdo con testimonios de personas afectadas.
Entre quienes perdieron su empleo hay trabajadores con apenas unos meses de antigüedad y otros que llevaban siete o hasta 10 años en la institución, algunos señalaron que les informaron que el contrato correspondiente a octubre sería el último que firmarían, sin que recibieran explicaciones detalladas sobre los criterios utilizados para decidir quiénes permanecerían.
Aunque el argumento comunicado al personal fue la falta de recursos, dos testimonios de trabajadores despedidos cuestionan que se trate únicamente de una medida presupuestal. Ambos plantean que sus salidas ocurrieron después de diferencias laborales, señalamientos de malos tratos y desacuerdos relacionados con el ejercicio de su libertad profesional.
Las personas afectadas también cuestionaron que las decisiones se presentaran como un recorte general, sin explicar por qué algunos puestos fueron eliminados y otros permanecen, pese a que —según sus versiones— existen funciones cuya necesidad o desempeño no resulta claro.
Denuncian hostigamiento y malos tratos
Una de las trabajadoras despedidas cuenta que durante su último año en el Sistema Mexiquense de Medios Públicos enfrentó diferencias con compañeras de redacción que, desde su perspectiva, escalaron a situaciones de hostigamiento y malos tratos, en su testimonio, señaló que sintió presión para excluir a otra compañera y que, después de negarse a participar en esas dinámicas, también se convirtió en blanco de hostilidad. Posteriormente, afirmó, recibió señalamientos y fue despedida sin oportunidad de exponer su versión.
La extrabajadora sostuvo que cuenta con evidencias de los hechos que vivió y que considera necesario presentar por las vías correspondientes. También pidió que se investiguen las situaciones de hostigamiento laboral y que se escuchen todas las versiones.
“No más silencio, no más normalización del hostigamiento y no más impunidad”, expresó al cerrar su testimonio, en el que también reconoció la incertidumbre económica que implica perder el empleo.

Otra trabajadora despedida cuestionó que la salida de más de 10 trabajadores se justificara como una decisión al azar. En su caso, relacionó su separación con actividades profesionales y académicas que realizaba fuera del canal, así como con su participación en espacios donde hablaba de feminismo y compartía su trabajo artístico, también afirmó que había señalado malos tratos, cuestionado irregularidades y se había negado a normalizar situaciones que consideraba injustas.
“Señalar lo que está mal no debería costarnos el sustento. Expresar nuestras ideas no debería convertirse en una amenaza para nuestra estabilidad”, manifestó.
La persona consideró que su despido no puede entenderse de manera aislada, pues, desde su experiencia, existen antecedentes que ponen en duda que la decisión haya respondido exclusivamente a razones presupuestales.

Ambos testimonios coinciden en cuestionar las condiciones laborales dentro de la institución, aunque no atribuyen necesariamente las mismas causas a todas las separaciones. También advierten que detrás de cada despido hay personas con responsabilidades económicas, familias y proyectos que quedan en incertidumbre.
Señalamientos contra la Dirección de Noticias
Los testimonios y denuncias compartidos por trabajadores también denuncian a presuntas decisiones discrecionales dentro de la Dirección de Noticias, encabezada por Claudia González, y señalan que estas habrían contado con el consentimiento de la Dirección General, a cargo de Carlos Brito, así como de titulares de otras subdirecciones.
Entre los señalamientos está la supuesta presión hacia el personal por actividades ajenas al canal, como colaborar con otros medios, impartir conferencias, participar en espacios académicos, conceder entrevistas o expresar opiniones críticas sobre asuntos públicos, dichas actividades habrían generado presuntas advertencias o amenazas de despido cuando se consideraban contrarias a la línea del gobierno estatal o a los intereses de la institución.

Se trata de acusaciones de los trabajadores, por lo que corresponde a las autoridades y a las personas señaladas responder sobre estos hechos. Los testimonios también cuestionan que, mientras se argumenta falta de presupuesto para justificar las bajas, no se revisen de la misma manera otros puestos cuya carga de trabajo consideran poco clara.
El caso de Gina Serrano
Los recortes en Mexiquense ya habían generado inconformidad pública por el caso de la periodista y conductora Gina Serrano, quien denunció su salida después de 12 años de trabajo en la televisora. Serrano contó que recibió la indicación de no presentarse a trabajar a partir del lunes siguiente, con el argumento de que ya no requerían sus servicios. La periodista calificó la forma de su separación como sorpresiva e injustificada.
Incluso envió una carta a la gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez, para exponer cómo ocurrió su despido y cuestionar que la decisión no correspondiera con los principios de respeto y humanismo que promueve la administración estatal.


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