El próximo 16 de mayo, el Teatro Centenario de Nicolás Romero será sede del certamen «Reinas del Drag Nicolás Romero 2026». El evento marca un cambio rádical en la política cultural de la región: una expresión artística e identitaria, históricamente confinada a la vida nocturna llega a los escenarios públicos.
Para Juan Carlos Álvarez Paredes, titular de la Unidad de identidad, diversidad y derechos LGBTTTIQA+ del municipio, la elección del recinto tiene un peso simbólico. «Se decide hacer el reina de reinas en el teatro centenario porque estamos hablando de un espacio cultural, de un patrimonio cultural de Nicolás Romero», explica para AD Noticias el funcionario.
La reconfiguración cultural de la diversidad en el corredor norponiente
Esta apertura de los espacios oficiales no solo responde a la masificación de la cultura drag a nivel global, sino también a una transformación metropolitana en la zona norte del Estado de México, donde las y los artistas de la periferia han dejado de migrar exclusivamente a la CDMX para ahora optar por construir una escena local.
Los contrastes de los municipios vecinos con claros. En Naucalpan, grupos activistas amplios y sectores con intereses comerciales hacen visibles eventos como su propia marcha LGBTTIQ+. En Atizapán, la iniciativa privada sostiene bares y foros independientes. Sin embargo, en Nicolás Romero el impulso viene ahora del ayuntamiento.
De acuerdo con Álvarez Paredes, el certamen «busca fomentar el respeto, la inclusión y sobre todo, valorar el trabajo de los compañeros, compañeras y compañeres participantes de la población LGBTTTIQ en Nicolás Romero».
Estadística letal frente al escenario
El respaldo institucional de este evento drag se realiza en un territorio que sigue siendo hostil para la diversidad. El Estado de México, una entidad que aprobó el matrimonio y concubinato igualitario apenas en 2022, figura constantemente en el mapa nacional de transfeminicidios.
La estadística expone la dimensión de la violencia estructural: a nivel nacional, entre 2020 y 2025 se documentaron 672 crímenes de odio. En la actualidad, el 60 por ciento de la población LGBTQ+ reporta haber sufrido algún tipo de agresión y el 37 por ciento enfrentó discriminación en el último año.
En este entorno, el gobierno municipal apuesta por normalizar la diversidad en el espacio público. El titular de la Unidad de Diversidad Sexual proyecta que el evento «sea el parteaguas para que Nicolás Romero se vuelva un municipio más incluyente de lo que ya es, y que más personas en un futuro […] se animen a participar y que no sea motivo de burla o motivo de discriminación».

Más allá del histórico evento, la dependencia busca utilizar estos foros como un vehículo para visibilizar servicios básicos —apoyo psicológico, jurídico y pruebas de enfermedades de transmisión sexual— mediante jornadas en colonias alejadas. El obstáculo principal, sin embargo, es el desconocimiento de estos servicios en las zonas rurales.
«Los retos yo creo más que nada es dar a conocer en todo el municipio que existe una unidad de derechos y diversidad LGBTTTIQ Nicolás Romero», advierte Álvarez Paredes, subrayando la urgencia de transmitir a la población «que no están solas, ni solos, ni soles, y que pueden acudir y se les dará el acompañamiento preciso».


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