La pregunta «¿y tú para cuándo?» sigue apareciendo en las reuniones familiares, pero la respuesta llega a edades mayores. En México, la edad promedio para casarse aumentó 4.1 años entre 2016 y 2025, tanto entre mujeres como entre hombres.
Las mujeres pasaron de contraer matrimonio a los 28.4 años, en promedio, a los 32.5. Entre los hombres, la edad subió de 31.3 a 35.4 años, de acuerdo con la Estadística de Matrimonios del INEGI.
En el Estado de México, un dato difundido por el Registro Civil en febrero de 2025 situó el promedio en 33 años entre las mujeres y 35 entre los hombres. Es una referencia estatal de un corte distinto al informe nacional, pero permite ponerle rostro mexiquense al calendario de las bodas.

El «sí, acepto» tiene otro calendario
Durante 2025 se registraron 491 mil 640 matrimonios civiles en el país, 1% más que en 2024. Las bodas tuvieron un pequeño repunte anual, aunque su frecuencia entre la población adulta permaneció por debajo de la registrada en 2016.
Entonces hubo 6.6 matrimonios por cada mil habitantes de 18 años y más; en 2025, la tasa fue de 5.4.
El cambio no significa que todas las parejas estén esperando hasta los treinta y tantos. El grupo de 25 a 29 años concentró el mayor porcentaje de personas que se casaron. Quienes lo hicieron a edades mayores elevaron el promedio.
Además, el acta marca la fecha de la unión legal, no necesariamente el comienzo de la vida en pareja. Una relación puede llevar años de convivencia antes de pasar por el Registro Civil, mientras que las uniones libres quedan fuera de esta estadística.

Otras parejas, otras edades
Entre los matrimonios registrados en 2025, 6 mil 481 fueron entre personas del mismo sexo: 3 mil 978 entre mujeres y 2 mil 503 entre hombres.
En estas uniones, la edad promedio fue mayor: 34.9 años entre las mujeres y 37.3 entre los hombres.
Los registros reúnen, así, parejas con trayectorias distintas. Algunas formalizan una relación de años; otras pueden llegar después de una unión anterior. El promedio resume sus edades, pero no cuenta los motivos que las llevaron a casarse en ese momento.
Las separaciones también llegan después de décadas
El mismo año se registraron 155 mil 254 divorcios. Entre los matrimonios que terminaron legalmente, 33.1% había durado 21 años o más, el grupo más numeroso. Le siguieron las uniones de uno a cinco años, con 20.1%.
La duración se refiere al vínculo legal: no necesariamente coincide con el tiempo de convivencia, pues la separación puede ocurrir antes de que concluya el trámite.
El INEGI registró 31.6 divorcios por cada 100 matrimonios celebrados en 2025. Esa relación compara dos trámites realizados durante el mismo año; no significa que tres de cada diez parejas recién casadas se hayan separado. Los divorcios corresponden a matrimonios celebrados en distintas épocas.

La forma de disolución más frecuente fue el divorcio incausado, con 66.4%, seguido del mutuo consentimiento, con 32.5%. Son categorías jurídicas, no una lista de los conflictos personales detrás de cada ruptura.
Las cifras muestran bodas a edades mayores y separaciones que también pueden llegar después de veinte años. Lo que no ofrecen es una fecha correcta para casarse. Para quienes siguen escuchando «¿y tú para cuándo?», al menos hay un dato a mano: el calendario cambió.


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