El día llegó. El encuentro que cientos de aficionados escarlatas esperaban con ansía, por fin se volvería realidad.
El estadio Nemesio Diez lucía mejor que nunca, se encontraba listo para recibir a 22 jugadores que dejarían el alma en la cancha para conmemorar, más que un centenario; la historia de un club que ha dado enormes alegrías a la afición mexiquense, y que mejor manera de agradecerle a la "hinchada", que con un partido de talla internacional.
Alrededor de las 3 de la tarde, las calles aledañas al renovado inmueble, comenzaban a mostrar movimiento, entre puestos de comida, bebidas y la típica venta de playeras y banderas.
Fue cerca de las 7 de la noche, que el conjunto escarlata hizo su arribo al Nemesio Diez, abriéndose camino entre la afición que ya los esperaba con ansia, dentro del inmueble, el son del Mariachi, marcaría el inicio de esta gran fiesta del juego del Centenario.
Ya en el terreno de juego, se dio inicio con el protocolo de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), para después escuchar el pitazo inicial del encuentro que provocó el grito de la gente deseosa de observar un partido digno de un Centenario.
Comenzó el partido y para sorpresa de muchos, los primeros minutos del primer tiempo fueron dominados por el cuadro choricero.
Los minutos pasaban, la lluvia no perdonaba ni el festejo del Diablo y el invitado especial de la noche, aún no se aparecía, apesar de los diversos intentos del cuadro choricero por taladrar la puerta rival.
El silbante miraba su reloj y pitaría el final de la primera mitad, mandando a ambas escuadras al descanso con un empate a cero goles.
Para la parte complementaria, se volvería a escuchar grito vibrante de la afición al ver que la leyenda viviente regresaba a la que fue su casa por mucho tiempo y donde contribuyó a construir la historia del Deportivo Toluca, Antonio Naelson Sinha, saltaba al terreno de juego para celebrar con su equipo y su gente, los cien años del equipo de sus amores.
Al grito de «Sinha, Sinha» la afición no dejó de apoyar a su ídolo y a su equipo, que continuó dominando el partido ante los españoles, sin embargo el gol no se dejó ver en el partido. A 15 minutos del final, Sinha salió del campo de juego para ser ovacionado por la afición por la gran trayectoria con el equipo escarlata, en su lugar entraría Carlos Esquivel.
El final del partido llegó y el marcador jamás vio movimiento, en un encuentro que dejó mucho que desear por parte de ambas escuadras, luego del silbatazo final, la directiva le regaló a la afición un espectáculo de fuegos artificiales, con lo que las acciones de esta celebración, llegarían a su fin.


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