EntrevistaAD: El feminismo del 8M marcha y grita por todas

EntrevistaAD: El feminismo del 8M marcha y grita por todas
Se espera que esta marcha sea mayor a la del año pasado.

Como cada año, las mujeres se apoderan de los espacios públicos como forma de protesta por las múltiples violencias que sufren todos los días. En el marco del 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, la ola feminista sale a exigir los derechos que le corresponden. Montserrat Jacinto, psicóloga y activista feminista, estuvo con nosotros en la Entrevista AD para hablar del 8M, las marchas y los pendientes políticos a favor de las mujeres.

Para Montse el feminismo es la revolución, la convivencia con más mujeres, la conciencia de la realidad que se vive.

El feminismo actual es revolución, es caos, pero también es orden. El feminismo no es un tema de superioridad, es una forma de poder vivir, es un estilo de vida; de demostrar de lo que somos capaces.

La marcha del 8M

Ahora se congrega más de una colectiva organizada en Toluca, cosas que antes no pasaban.

Este avance es un gran paso, hay mucha unidad. En otras ocasiones se notaba más ruptura, las definiciones de las marchas están claras; hay diferencias, pero no llegaremos a la violencia entre nosotros, llegamos para acuerpar a la mujer trabajadora, por estas mujeres que murieron y siguen muriendo.

Se espera que esta marcha sea mayor a la del año pasado.

Es un tema superfuerte organizar una marcha, el decidir por qué calles van a marchar miles de mujeres es una gran carga, porque se lleva la consigna de gritar por las que ya no están; pero qué responsabilidad pensar en una de las que marchamos y que ya no regresa. El hecho de que sea en la capital es un gran peso.


La iconoclasia es un tema de catarsis frente a la incompetencia de las autoridades, es la forma de decirles que están haciendo las cosas mal. A veces necesitamos explotar. Es imposible no frenar a alguien a quien le han arrebatado la vida o señalar a quienes no tienen los escrúpulos para trabajar por ellas y no se van a callar, no nos vamos a cansar, aunque les duela.

La política en el feminismo

El feminismo es un movimiento completamente político; hacemos política, incluso no estando en él. Sin embargo, en puestos de elección popular, se da el caso de mujeres que están ahí, pero no representan sustantivamente a las mujeres.

En el Estado de México existen ocho partidos políticos, y solamente uno tiene una dirigente mujer. Para Montse, ninguna de las dos candidatas a la gubernatura ha expresado las verdaderas necesidades de las mexiquenses.

«De un lado está una imagen de casa, de familia tradicional, y de otro lado veo la imagen de mi abuelita. Deben tener esa fuerza y dejar a un lado de lo que deben decir o hacer y realmente sacar la casta de lo que ellas son. Estamos en una sociedad que necesita transformación».

Sin duda alguna, esta elección, con dos mujeres, representará un golpe al ego masculino. Tenemos una crisis política de hambre, de educación y de justicia y los partidos políticos se quedan cortos.

El aborto

Luego de dos legislaturas de izquierda el tema de la interrupción legal del embarazo sigue detenido. Es un problema de salud pública que, además, criminaliza a las mujeres. Para M

Las mujeres acompañantas estamos y vamos a estar. Es una práctica que se hace desde siglos atrás… ahora se continúa esa tradición, no de la misma manera conectada con la naturaleza; ni tan violenta, pero a vamos a estar. Las mujeres van a seguir abortando, pero no las queremos en la cárcel.

Las mujeres deben resguardar su identidad por seguridad, derivadas de la inseguridad provocada por la criminalización.

En las escuelas, le han enseñado a los estudiantes que una mujer que se practica un aborto está destinada a sufrir toda su vida y ser infeliz. Situación que, evidentemente, no es cierta. En muchas ocasiones, el estrés y daño psicológico es causado por la misma sociedad que se ha encargado de señalar esas prácticas.

Toluca, un municipio en silencio

Históricamente, y por la concentración de los poderes políticos, Toluca se ha comportado como un municipio que se aleja de la protesta y guarda silencio. Al menos de cinco años a la fecha, eso ha cambiado, en gran parte por las mujeres organizadas. La capital mexiquense se transforma.