La coalición Frente de Todos, del presidente argentino Alberto Fernández, perdió el control del Congreso de ese país así como el del Senado en las elecciones efectuadas el pasado 14 de noviembre.
Eduardo de Pedro, ministro del Interior, informó que en los comicios electorales participó el 71 por ciento de las personas habilitadas para emitir un sufragio. Y si bien votaron más personas en la ronda primaria de septiembre, en esta ocasión hubo un descenso con relación a las presidenciales de 2019, cuando cerca del 81 por ciento del padrón ejerció su voto, destaca RT.
La división del Congreso
De mantenerse la tendencia que había hasta la noche del domingo, la división quedaría:
| Partido | Congreso (257) | Senado (72) | |
| Juntos por el Cambio | 116 | 31 | |
| Frente de Todos | 118 | 35 |
Luego del anuncio de los preliminares, Fernández dijo: «se abre una etapa nueva para nuestro país. Debemos priorizar los acuerdos nacionales, si queremos resolver los desafíos a los que nos enfrentamos» y añadió que a la brevedad se dirigiría a los funcionarios electos para «acordar una agenda tan compartida como sea posible«.
Estos resultados, señala Euronews, son consecuencia del «descontento social por la alta inflación y el aumento de la pobreza y la inseguridad» y llevaron al bloque de centro-derecha de vuelta al poder.
¿Por qué son importantes estas elecciones?
Los nuevos integrantes del Poder Legislativo serán fundamentales para las medidas que propondrá Alberto Fernández en su siguiente periodo, una de las más importantes es la renegociación del pago de la deuda de casi 45 mil millones de dólares al Fondo Monetario Internacional.
Además, explica RT, estas elecciones son un «termómetro» para saber si la ciudadanía «aprueba o rechaza a la administración en curso.


Síguenos